El penúltimo raulista vivo

Desde mi ventana el mar no se ve

Volvemos con el paripé de la altura. Ni que Madrid fuera Pachuca de Soto o Toluca de Lerdo. Aquí están el Gobierno, las Cortes, la residencia oficial de los Reyes, la Organización Mundial del Turismo, FITUR, el Museo del Prado y el Reina Sofía, el estadio Santiago Bernabéu, el Vicente Calderón, el Palacio de los Deportes y Vistalegre y, que yo sepa, nunca sufrió nadie ese mal de altura del que nos previenen con tanto ahínco los jugadores. Nuestras ocho primeras raquetas del ranking de la ATP, encabezadas por Emilio Sánchez Vicario, han redactado en Roma una carta en la que ponen como chupa de dómine a Pedro Muñoz, caballero a quien no tengo el gusto de conocer pero de quien me están contando auténticas perrerías en las últimas veinticuatro horas. El presidente de la federación podrá ser malo, muy malo, malísimo, el peor de todos los tiempos, pero han sido los jugadores quienes han elegido el motivo y el momento adecuados para exponer sus quejas, y resulta que la capital de España vuelve a salir, una vez más, mal parada. Eso es lo que pasa cuando uno mete por la noche al zorro en el gallinero, que cuando se levanta por la mañana sólo queda pollo picantón o tomatero.

Los tenistas dicen, por un lado, que para ellos "no es una cuestión, como erróneamente e interesadamente se quiere plantear, de Madrid sí o Madrid no", pero, por otro, toman partido por otras candidaturas y exponen que se "ha engañado a algunas, si no a todas, las sedes candidatas a albergar la eliminatoria dado que en ningún momento han tenido una opción real de acoger como sede la misma". Dicen que su "único objetivo es y siempre será el de representar en las mejores condiciones posibles y con el máximo de garantía a España", pero luego advierten que han sido "continuamente engañados en las decisiones tomadas desde el inicio de su mandato", refiriéndose al citado Muñoz. Es decir que el jaleo viene de lejos, ("desde el inicio de su mandato") pero los jugadores han decidido esperar hasta este momento, justo cuando se trata de Madrid, para reivindicarse ante los aficionados: aprovechando que el Manzanares pasa por la capital, Vicario y sus chicos le dan una patada al presidente de la federación en el culo de los madrileños. Por supuesto que se trata de Madrid sí o Madrid no, naturalmente que se trata de eso. ¿Para qué quieren jugar al nivel del mar? ¿Para vigilar las toallas y el after sun?... Tampoco tenemos playa en Madrid cuando se juega el Masters Series y entonces sí que vienen.

Si Muñoz, que será lo que sea pero que hace muy bien en no dejarse presionar para que discrimine de nuevo a Madrid con el cuentito chino de la altura, tiene problemas con los ocho primeros del ranking de la ATP, aquí le dejo la lista de otros compatriotas nuestros que estarían encantados de jugar en Madrid en el mes de septiembre contra los Estados Unidos de América:

Número 54 del ranking de la ATP: Marcel Granollers
68: Albert Montañés
76: Oscar Hernandez
86: Santiago Ventura
96: Guillermo García-López
120: Iván Navarro
125: Daniel Gimeno-Traver
137: Alberto Martín
146: Rubén Ramírez Hidalgo
167: Pablo Andújar
174: Adrián Menéndez
178: Fernando Vicente
181: Daniel Muñoz-De La Nava
219: Gabriel Trujillo-Soler
238: Pere Riba
253: David Marrero
262: Marc Fornell
277: Miguel Angel López Jaén
300: José Antonio Sánchez de Luna
318: Carlos Poch-Gradin
327: Héctor Ruiz-Cadenas
337: Pablo Santos-González
338: Gorka Fraile
341: Bartolomé Salva-Vidal
385: Javier Genaro-Martínez
y así hasta el 1816: Miguel Olaso-de la Rica
 
Y ahora que les hablen de la altura a Manuel Santana, Andrés Gimeno y Manuel Orantes. Y a mí, háblame del mar, marinero, dime si es verdad lo que dicen de él, desde mi ventana no puedo yo verlo, desde mi ventana el mar no se ve.
 
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