El penúltimo raulista vivo

El tricicle

Por lo que yo sé, Martino no seguirá en el Barça. Y no creo que su continuidad dependa de los títulos, la verdad. En el club catalán tienen la sensación de que el Tata ha vuelto locos a sus jugadores y, lo que es aún peor, que está acabando lenta pero inexorablemente con el estilo de juego triunfador de Pep Guardiola. Ancelotti, que de Pacificador ha pasado al fin a entrenador serio, confesaba hace poco que él tiene un culo a prueba de terremotos, y lo ha demostrado. Cuando el Madrid se puso a 6 puntos de distancia de Barça y Atlético de Madrid y todo hacía prever que el equipo se caería como el año anterior, el italiano supo mantener el pulso firme y al mal tiempo puso buena cara. A Martino, no nos engañemos, le colocó ahí el efecto gravitatorio que la familia Messi ejercía sobre Rosell. Seguro que es un buen entrenador, no lo dudo, seguro que triunfará allá donde vaya pero para dirigir a un equipo como el Fútbol Club Barcelona uno ha de tener el culo a prueba de terremotos como Ancelotti.

El que se publiquen listas de candidatos para sustituir a Martino no es de ahora. Hoy es hasta cierto punto razonable que surjan las quinielas porque el Barça está hecho unos zorros pero al Tata empezaron a buscarle sustituto desde el minuto siguiente a la firma de su contrato. Su designación fue, no nos engañemos, una solución de emergencia. Ahora resulta que todos los Sófocles del periodismo deportivo patrio se sabían de memoria la vida, obra y milagros deportivos de don Gerardo pero lo cierto y verdad es que cuando vino no le conocía casi nadie. Y el fútbol es de los futbolistas, sí, pero al nivel del Madrid o del Barça también es del entrenador. La elección de Martino como entrenador culé fue una frivolité a la altura de las de Floro, Queiroz o Luxemburgo por el Real Madrid. ¿Que el Tata puede ganarlo todo?... Puede. Pero la sensación que transmite es la de que el traje le viene grande.

Quinielas. A los nombres tradicionales añadió hace un par de días otro Ulises Sánchez Flor. Si hace 10 años alguien hubiera dicho que Vicente del Bosque había sido propuesto por el director deportivo del Fútbol Club Barcelona para entrenar al equipo catalán todos nos habríamos llevado las manos a la cabeza. Pero, independientemente de que Vicente suene o deje de sonar o acabe dirigiendo al Barça, la noticia encierra dentro un notición: absolutamente a nadie le ha extrañado que Del Bosque esté en la órbita azulgrana y se baraje su nombre como sustituto de Martino, mucho menos aún que él no haya salido inmediatamente a desmentirlo. Es lamentablemente creíble, tristemente factible. Pongo la mano en el fuego porque José Mourinho, que al fin y al cabo es un desapegado, jamás dirigirá al Barcelona, no la pongo sin embargo porque Del Bosque, que es "pata negra" merengue, no acabe hablando catalán en la intimidad en algún momento a lo largo de su carrera. Vicente entrenador y Miquel Cardenall director deportivo. Buen tándem. Sólo falta Valdano para el tricicle.

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