El penúltimo raulista vivo

Del 9 del Chelsea al 7 del Schalke

Y qué quieren que yo les diga. Después de analizado por arriba y por abajo, de frente y de lado, el asunto de Torres y su no convocatoria por parte de Vicente del Bosque para la pachanguita del miércoles que viene ante Venezuela, cada minuto que pasa tengo menos claro que el seleccionador se haya comportado con el delantero del Chelsea como éste se ha merecido en el pasado que lo hagan. Vaya por delante que yo pienso que el Niño, que es cierto que no atraviesa por su mejor momento, es un pedazo de futbolista, un jugador muy bueno que a mí me habría encantado que en su día se hubiera decidido a fichar por el Real Madrid. Fernando no está bien, y eso lo reconocen hasta sus hagiógrafos más pelotas, pero apartándole de una lista intrascendente y festiva como esta, Del Bosque le deja marcado.

De acuerdo, de acuerdo, a la selección han de acudir siempre y en cualquier circunstancia los jugadores que están más en forma en ese momento. A la selección debió ir en su día, y quizás no justamente ahora cuando lleva la friolera de ocho partidos encadenados sin mojar, el valencianista Soldado; a la selección tendría que haber ido, y no lo hace, el rojiblanco Adrián, que está definitivamente en estado de gracia. Raúl González Blanco ha demostrado, y por lo que veo en los resúmenes de la Bundesliga parece que continúa demostrando, que se encuentra en condiciones de acudir a la selección y, por fas o por nefas, porque no se quiere romper un grupo que sí se quiebra no llevando a Torres o porque es demasiado mayor, ya no lo hace, y eso que acaba de marcar su gol número 400... y subiendo.

Ya sé que es muy difícil, lo doy por hecho. Lo único que digo es que al 7 del Schalke 04 no se le ha vuelto a convocar no porque no esté en forma sino porque no colaboró en los éxitos de la Eurocopa de 2008 y del Mundial de 2010, mientras que al 9 del Chelsea, que sí estuvo en Alemania y en Sudáfrica, se le aparta del grupo porque no está en forma... como no parece estarlo tampoco ahora mismo Soldado. No creo en absoluto que a un futbolista top como es el caso de Fernando Torres le vaya a servir de demasiado acicate que su seleccionador no le llame para un partido de chicha y nabo porque esté jugando mal sino todo lo contrario, quizás se sienta traicionado cuando no han hecho más que empezar a doblar por él las campanas; convendría tener en cuenta también que no todos los jugadores tienen la cabeza tan bien amueblada como Raúl que, yendo y no yendo, siendo y no siendo, acudiendo y no acudiendo, sigue jugando y marcando, marcando y jugando, tenaz, machacón, inasequible al desaliento que debiera producirle el pertinaz engaño.

A continuación