El penúltimo raulista vivo

Definitivamente eterno

Este Barça de Messi, Xavi, Iniesta y Puyol juega maravillosamente bien al fútbol y lleva acumulados la friolera de seis títulos en sus vitrinas a lo largo del año 2009, lo que supone un récord mundial, aunque para saber si es uno de los mejores equipos de la historia habrá que esperar al menos cuatro o cinco años más. El equipo de Guardiola será eterno, tal y como aseveró su entrenador, por el simple hecho de que ha logrado batir un registro que hasta ahora parecía inigualable, aunque las Supercopas, tanto la española como la europea, o esta remozada y depauperada Intercontinenal del siglo XXI sirvan sólo para eso, para sumar títulos, puesto que su prestigio a nivel internacional es bastante relativo. El Barcelona no pasará a la historia por ninguna de esas victorias sino por la Liga y la Champions, esas sí que cuentan. Y, como decía al principio, sólo sabremos si este equipo es uno de los mejores de la historia hasta que pase un tiempo. Por ahora, según todos los especialistas, el mejor sigue siendo el Real Madrid de Di Stéfano.

Y ese es precisamente el reto que tiene ahora por delante Guardiola: consolidar en el tiempo el proyecto de equipo que inició hace unos meses. Todo indica que Sandro Rosell se convertirá en el próximo presidente del Fútbol Club Barcelona. Reconozco que me están volviendo loco porque hay quien me dice que Rosell y Guardiola no se pueden ni ver y hay sin embargo quien me asegura que se llevan bien. El caso es que Guardiola, que es un tipo que sabe cuidar las formas, ha decidido no aceptar una renovación que Laporta estaría encantado de ofrecerle ahora mismo hasta que no se sepa el nombre del nuevo presidente del club. Hoy en día, Guardiola es un cheque en blanco y cualquier club de fútbol del mundo, exceptuando por supuesto al Real Madrid, estaría encantado de contar con sus servicios. Es más, estoy convencido de que si Pep presentara su candidatura a la presidencia saldría elegido sin problemas.

¿Cómo motivar a Guardiola?... Ese parece ser el problema con el que se encuentran ahora en la ciudad condal. ¿Cómo convencerle para que siga cuando resulta que ya lo ha ganado todo?... Porque Laporta, a quien le queda en el puesto la información del tiempo de un telediario y una bossa nova en Luz de Gas, ya tiene su propia y particular motivación: llegar a la final de la Champions que se disputará en el estadio Santiago Bernabéu... y ganarla. No existiría mejor carta de presentación política que esa para el presidente del Barcelona, y entonces sí que se marcharía en loor de multitudes. Laporta sueña con esa posibilidad mientras que Florentino Pérez tiene verdaderas pesadillas. Si este Barcelona conquistara la Champions en el estadio Bernabéu, entonces sí que sería definitivamente eterno. ¿El mejor?... El mejor seguirá siendo por ahora el Real Madrid de Di Stéfano.
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