El penúltimo raulista vivo

De nuevo la imagen de España por el mundo

De que el Gobierno de Esperanza Aguirre le haya pedido al Real Madrid que promocione la Comunidad por el mundo podrían quejarse, de mayor a menor, Atlético de Madrid, Getafe, Rayo Vallecano, Alcorcón, Alcalá, Leganés, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Pozuelo, Pinto, Villaviciosa, Fuenlabrada, Majadahonda, Móstoles, San Fernando, Internacional, Parla, Puerta Bonita, Colmenar Viejo, Navalcarnero, Trival Valderas, Vallecas, Coslada o Las Rozas, pero no lo hacen, no protestan. Ninguno de estos equipos de Primera, Segunda, Segunda B y Tercera se quejan porque, aún siendo todos ellos madrileños, se da por hecho que, tanto por historial como por número de aficionados, el Real Madrid es en estos momentos el más potente de todos ellos.

De que el Gobierno que preside el culé José Luis Rodríguez Zapatero le haya encargado al Real Madrid que pasee el nombre de España por el mundo podrían quejarse, de mejor a peor clasificados en estos momentos en la "División de Honor", Valencia, Villarreal, Español, Athletic Club de Bilbao, Sevilla, Atlético de Madrid, Real Sociedad, Mallorca, Getafe, Racing, Levante, Deportivo, Hércules, Osasuna, Sporting, Zaragoza, Málaga o Almería, pero... ¿el Fútbol Club Barcelona?... A mí me parece que el Barcelona no debe sentirse ofendido porque, pese al fútbol de filigrana que practica el equipo de Guardiola y sus muchos éxitos deportivos, le hayan pedido al Real Madrid que continúe paseando el nombre de su país por el mundo.

El Barcelona no puede quejarse de que el elegido para representar a España por el mundo sea el Real Madrid porque hace nada le preguntaron a Sandro Rosell qué selección quería él que ganase el Mundial y respondió que aquel equipo que tuviera más jugadores azulgrana en sus filas, que en ese instante era la selección de Del Bosque, o Brasil porque una de sus hijas nació allí: "y si ambas disputan la final, que gane el mejor". El Barcelona no puede quejarse porque, hace menos tiempo aún, Sandro Rosell le dio la siguiente bienvenida a Florentino Pérez: "bienvenido a mi país". El Barcelona no puede quejarse porque Joan Laporta promocionó los Países Catalanes en el Nou Camp y nombró a un director general que luego nos llamó chorizos a los españoles "por el simple hecho de serlo". El Puerta Bonita tiene mil veces más motivos de queja que el Barcelona porque se haya elegido al Real Madrid para dar a conocer nuestro país por el mundo. España y Madrid aciertan. Fuera complejos. Y felicidades.

A continuación