El penúltimo raulista vivo

De la cocción de Vinicius al "me gusta" de Isco

¿Dónde estaba Vinicius? En el banquillo, Vinicius estaba en el banquillo. Con más o con menos acierto y sin generar falsas espectativas a su alrededor, viéndole jugar ayer ante el Leganés en la Copa, a uno le llama la atención que este chaval no fuera más utilizado por Lopetegui e, incluso, por Solari. Porque Solari tampoco le pone por convicción sino por necesidad, del mismo modo que no puso por convicción a Llorente sino porque Casemiro estaba lesionado y Ceballos no daba una. ¿Dónde estaba Vinicius? Pues Vinicius estaba cociéndose, nunca mejor dicho, a fuego lento en el banquillo, cuando no recibiendo directamente patadas en Segunda B. En tres partidos, el chico se ha convertido en el gran protagonista, y lo ha hecho además en un momento difícil para su equipo: ¿Dónde estaba Vinicius?

Lo que está claro es que, sea o no sea el nuevo Pelé, que a lo mejor no llega ni a nuevo Neymar, a este chaval no se le va a caer encima el Bernabéu: tiene desparpajo, encara, la pide, lo intenta, quiere jugar, quiere agradar, no piensa en el error y tiene la portería rival entre ceja y ceja; o sea: es brasileño. Por edad no puede ser aún un futbolista hecho, tiene que seguir aprendiendo tácticamente, le queda mucho camino por delante pero hubo un momento en que llegamos a pensar que Vinicius no era utilizable, que Vinicius no tenía la calidad suficiente, que algo pasaba con este jugador, que le faltaba o le sobraba algo; como leía hoy, Juni Calafat puede estar tranquilo en ese aspecto porque Vinicius es jugador para el Madrid. Parafraseando a Lopetegui, Vinicius ya está cocido, aunque también es posible que se haya cocido precisamente por estar tanto tiempo sentado en el banquillo.

Por otro lado, el "me gusta" de Isco, que ayer, en un partido de octavos de final de Copa tampoco fue titular. La situación parece irreconducible entre este entrenador y este jugador y si desde el club le han pedido a Solari que encauce la situación, que tienda puentes, Solari ha hecho caso omiso y, según parece, Isco tampoco está por la labor. En su ánimo de poner en evidencia al técnico, Isco mostró ayer su satisfacción ante el comentario de un aficionado que, además de poner en solfa a Solari, criticaba de paso a Ceballos y a Casemiro; y probablemente fuera por esto último, porque el aficionado no cargaba únicamente contra el técnico sino contra compañeros suyos de equipo, por lo que Isco le dio al "me gusta" y luego, pasado un tiempo, se dio cuenta de su torpeza y lo borró. Este de las redes sociales no es un asunto irrelevante, no; Isco tiene algo más de cinco millones de seguidores en Twitter; cinco millones de personas son muchos Bernabéus llenos; la teoría del dedito de Pepe Herrero, la teoría de que le haya dado sin querer, no se tiene en pie porque no es la primera vez que Isco se las tiene tiesas con alguien vía redes sociales. Y por mucho que a Solari le den igual Twitter e Instagram, seguro que siempre habrá alguien a su alrededor que le comente lo sucedido.

Es curioso porque quien no le comentó ayer nada de lo sucedido a Solari fue el periodismo; tantas veces pendiente de un gesto, de un guiño de complicidad, de una mueca de enfado, y cuando un futbolista hace suyo el comentario crítico de un aficionado contra el entrenador y dos compañeros suyos, ni uno sólo de los periodistas que ayer poblaban la sala de prensa consideró oportuno preguntarle a Solari por ello, se corrió un tupido velo por encima de ese asunto. Y yo me pregunto: ¿Habría sido igual la actitud si, en vez de ser Isco, hubiera sido, por ejemplo, Gareth Bale quien le hubiera dado "me gusta" a un comentario similar? ¿Nadie le habría preguntado? Ese "me gusta" o "fav", como se quiera, es el síntoma claro de una enfermedad, la del enfrentamiento frontal entre Solari y el jugador. Ahora bien, si yo fuera Isco y de verdad quisiera continuar en el Madrid, aguantaría; aguantaría hasta el 30 de junio; me cortaría las manos para no darle a ningún "me gusta" y me mordería la lengua porque igual dentro de 6 meses quien no sigue es... Santi Solari; puede que no siga ninguno de los dos pero lo que parece imposible, a día de hoy, es que Isco y Solari empiecen juntos en el Real Madrid la próxima temporada.

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