El penúltimo raulista vivo

De la agitprop frustrada y los fantasmas sin cadena

No sirvió para nada, salvo para que un sinvergüenza le lanzara una botella a Iker Casillas a la finalización del partido, la agitprop del Sevilla; miento: también sirvió para que José María del Nido le subiera el sueldo al autor de la chifladura, otorgando rango de oficialidad a semejante provocación desde el más alto escalafón del club hispalense. El otro día, nada más ser informado de que Aitor Karanka había pedido que los comités federativos tuvieran en cuenta el vídeo sevillista y sus posibles consecuencias, Gregorio Manzano dijo que si finalmente no se encontraba nada punible habría que concluir que las declaraciones del segundo entrenador madridista estaban fuera de lugar. A la vista está que el jienense cometió un craso error.

El vídeo cutre del Braveheart de las 3.000 viviendas excitó lo suficiente al tarado mental de turno como para que éste decidiera agredir desde la grada a uno de los futbolistas; tiene que haber sanción, y muy dura además, contra el Sevilla, y si no la hay quedará meridianamente claro que existen dos tipos de justicia, una para Mourinho y el Real Madrid y otra bien distinta para el resto. Diré algo más: nunca han existido los "goles fantasma"; el balón de Luis Fabiano simplemente no cruzó del todo la línea de gol, que es lo que exige sin lugar a dudas el reglamento. Sí existen, sin embargo, los fantasmas sin gol: son aquellos que critican a Mou por sacar un papelito con trece errores arbitrales para luego dedicar el tiempo de esos trece errores a uno solo.

Me alegraré especialmente por la eliminación copera del Sevilla porque allí se recibe fatal a los equipos de mi ciudad, que es Madrid capital, haciendo especial hincapié en las contínuas faltas de respeto hacia el Real. Puesto que la inquina procede directamente de su presidente, que jalea perversiones como las anteriormente citadas, podremos decir que el club andaluz busca un enfrentamiento institucional, de ahí que no entienda la actitud blandiblú y el comportamiento políticamente correcto de Florentino Pérez y Jorge Valdano. Ayer no debió haber presencia de la directiva merengue en el palco del Sánchez Pizjuán, así de claro; a eso es a lo que se refiere precisamente Mourinho, con más razón que San Martín de Braga, cuando habla de la ausencia de "empatía funcional". Ya saben, lo del hombre, la luna...

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