El penúltimo raulista vivo

De Cañoncito Pum a CR7

Con sus 206 goles en 204 partidos, Cristiano Ronaldo ya ha superado el porcentaje de uno de los grandes emblemas del madridismo, el señor Ferenc Puskas, y está a punto de dar caza al mayor depredador del área que yo haya visto jamás sobre un terreno de juego, el mejicano Hugo Sánchez. Hoy por hoy, y más aún tras la ampliación del contrato del crack portugués hasta el año 2018, no creo que haya nadie que dude en absoluto que Cristiano se convertirá en el máximo goleador madridista de todos los tiempos, superando así a don Alfredo di Stéfano y a Raúl González Blanco, a quien muchos aficionados despidieron amablemente llamándole Baúl.

Es cierto que Puskas, a quien el madridismo apodó, esta vez sí cariñosamente, como "Cañoncito Pum" por sus extraordinarias habilidad y potencia para colocar el balón donde quería con su pierna izquierda, marcó 205 goles en sus primeros 204 partidos con la camiseta merengue, aunque el extraordinario delantero húngaro acabó anotando 242 y, para ser del todos justos, convendría recordar que cuando aterrizó en Madrid tenía ya la friolera de 31 años y un evidente sobrepeso, motivos por los que José Samitier, que por aquel entonces ocupaba la secretaría técnicoa del club, se negó en redondo a que fichara por el club. Pero al parecer Samitier se negó menos de lo que insistió en su contratación don Santiago Bernabéu, que tenía un olfato especial, y Puskas se vistió de blanco.

De Puskas se contaban historias tan increíbles como la siguiente: muchos días, al final del entrenamiento, él y Di Stéfano se quedaban solos en el campo y jugaban a ver quién lograba golpear más veces con el balón en la cruceta; la mayoría de los días tenían que marcharse sin desempatar por puro aburrimiento porque dejaban tiritando la madera. Estoy seguro de que, dentro de medio siglo, los madridistas de entonces presumirán de las hazañas de Cristiano de un modo muy parecido a como hoy recordamos las de Puskas, dos jugadores increíbles que maravillaron al mundo.

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