El penúltimo raulista vivo

Cualquier día de estos aparece Divac por la puerta

La verdad es que el trasiego de esclavos modernos está siendo ciertamente importante. A menos de cuatro días para que empiece el campeonato nacional de Liga y tras el repentino interés merengue por contratarles, Cazorla y Villa no sólo amplían sino que también mejoran sus contratos con Villarreal y Valencia respectivamente mientras que el Real Madrid se queda sin los teóricos sustitutos de Robinho, quien por cierto sigue aquí, y de Ronaldo, que continúa allá a pesar de lo expuesto por don Ramón en el diario Marca. Los representantes de Santi y de David no lo habrían podido hacer mejor y si los futbolistas fueran agradecidos, que no lo son, y un pelín generosos, que en líneas generales suelen tener cocodrilos hambrientos del río Nilo en los bolsillos, en Navidad tendrían un detallito con Calderón y con Mijatovic y por lo menos les enviarían a sus casas un jamón de pata negra.
 
Como todo lo que suele rodear a la gestión del actual presidente madridista, del precipitado interés por Cazorla, improvisado parche de última hora para el brasileño falto de cariño en forma de billetes de quinientos euros, se ha enterado medio mundo, empezando, por supuesto, por el mismísimo Fernando Roig: ya tiene por lo tanto otro enemigo, y no precisamente torpe, el Madrid. Al menos algo sí conocemos y es que Pedja Mijatovic sigue trabajando, aunque con resultados muy desiguales, en las oficinas del estadio Santiago Bernabéu. De hecho, si se dan ustedes cuenta, la operación de Santi Cazorla lleva su firma: lejos de dirigirse al club propietario del futbolista, habla directamente con Julio Llorente; a continuación Cazorla, que está loco por la música, tarda treinta segundos de reloj en llamar a su amigo Casillas para que le traten bien en el vestuario, afirmando después en una rueda de prensa que es muy difícil decirle "no" al Madrid y, por último, Roig realiza una contraoferta que el Real se niega a igualar.

No conozco en el mundo del fútbol de élite un director deportivo que, haciéndolo tan rematadamente mal y planificando el futuro de una forma tan torpe, haya tenido tanta suerte como Mijatovic. Del mismo modo que Benito Floro puede ir presumiendo perfectamente por ahí de que él ganó una Copa del Rey siendo entrenador madridista, (¡Benito Floro!) Mijatovic (¡Mijatovic!) podrá atribuirse los méritos de las Ligas conquistadas por Capello y Schuster. Yo creo que en el fondo, con todo lo que sabemos y con lo que les ha llovido encima, esa es la única razón de que a estas alturas Ramón Calderón Ramos continúe en la presidencia del club. Resúmen de lo publicado: Kaká y Cesc no vienen, Ronaldo tampoco, Robinho podría irse al Chelsea por menos de la tercera parte de lo que firmó en su contrato y Cazorla, en quien se pensó a última hora, y Villa prefieren seguir en el Villarreal y el Valencia. Cualquier día de estos aparece Divac por la puerta.
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