El penúltimo raulista vivo

Cristiano y el santo Job

Pareciera como si Cristiano Ronaldo hubiera decidido no acudir a la gala del Balón de Oro desde que él no lo gana, y no es así. Para ser exacto es justamente todo lo contrario. Cristiano sólo ha ganado el Balón de Oro en 2008, siendo jugador del Manchester United, y desde entonces siempre ha quedado en segunda posición por detrás de Leo Messi salvo en 2010, año en el que ni siquiera quedó entre los tres primeros clasificados. Lo que el antimadridismo está tratando de transmitir es que Cristiano es un mal perdedor que va a la fiesta cuando le garantizan que va a ganar pero se queda en su casa cuando se huele que va a perder, pero el crack del Real Madrid acudió a las galas de 2009, 2010, 2011 y 2012... y no ganó.

En realidad, Cristiano y Messi tienen cada uno un Balón de Oro. En 2010 el premio pasó a denominarse FIFA Balón de Oro. Y desde que la FIFA, o sea Joseph Blatter, metió las zarpas en el premio el delantero portugués no ha vuelto a olerla. ¿Casualidad?... No creo. Pese a ello, como decía anteriormente, Cristiano acudió (para perder) a las galas de 2010, 2011 y 2012, ya con FIFA como coorganizadora del evento. ¿Por qué se está pensando ahora Cristiano si acudir o no a la gala de diciembre?... Muy sencillo: porque Blatter, que es uno de los organizadores del premio, le faltó el otro día gravemente al respeto, y porque la FIFA ha manipulado su perfil de candidato para que tanto Messi como el francés Ribéry salgan amplísimamente beneficiados. Lo que al parecer se exige de Cristiano es que sea cornudo y apaleado y, además, acuda a la gala con una sonrisa de oreja a oreja. Lo que se le pide a Cristiano es que sea el santo Job.

Si Cristiano se está pensando si acudir o no a la gala del Balón de Oro no es, como ya ha quedado acreditado, porque tenga la sensación de que no va a ganar y ni siquiera va a quedar segundo. Si se está pensando si acudir o no a la gala es porque hay un "antes" y un "después" de la lamentable actuación de Blatter, un individuo que no debería haber seguido ni un minuto más en su cargo después de aquello. Y por cosas como la siguiente: el pasado lunes 11 de noviembre Thiago Silva realizaba unas declaraciones en las que decía que su compañero de equipo Ibrahimovic se merecía el Balón de Oro más que Messi y que Cristiano. Opinión respetable y comprensible puesto que comparten vestuario; ahora se han conocido los votos de Silva: Messi, Ibrahimovic y Cristiano. ¿Se puede confiar en este ganado?... Yo creo que no. Lo mejor es quedarse en casita tocando el clarinete, como Woody Allen.

A continuación