El penúltimo raulista vivo

Como Modric no hay ninguno

Al día siguiente de su presentación, el diario Sport salía con la siguiente portada "saludando" a Luka Modric: "42 millones para tapar vergüenzas". Dos días después, el periodista Óscar Zárate, jefe de sección de Mundo Deportivo, tal y como reza su perfil, decía esto otro: "Peluka Modric, fichaje de medio pelo, es la cortina de humo del Madrid para tapar sus miserias de la Liga; antes o después, la verdad es que ya no lo recuerdo, José Joaquín Brotons, mundialmente conocido por sus acertadísimas predicciones, aseguró lo siguiente: "Song será para el Barça más importante que Modric para el Madrid"; yo mismo interpelé a Brotons por aquella frase suya en La Goleada de 13 TV, y él por supuesto me la desmintió, como también me desmintió que hubiera participado en las tertulias de Real Madrid TV, y ello a pesar de que tenía una fotografía suya que lo acreditaba.

Todo el mundo conocía a Modric, todo el mundo sabía cómo jugaba Modric y qué podía aportarle Modric a su nuevo equipo, todo el mundo tenía claro que Modric no iba a estar a la altura de ninguno de los modos y el único que no tenía ni pajolera idea era precisamente el único que tenía referencias del futbolista, el entrenador portugués José Mourinho, que aconsejó su contratación por la sencilla razón de que Luka Modric... era buenísimo. Era de suponer que si Modric era buenísimo en el Tottenham, un equipo del que tiraban Bale y él, lo fuera también en el Real Madrid, rodeado de estrellas. Para no quedarse atrás y al objeto de no perder comba, en Madrid también se sumaron al sentido homenaje al centrocampista croata. Modric, en suma, era para el periodismo especializado un barco destinado a hundirse nada más ser botado.

Hoy, después de un gol salvador de Modric en los últimos instantes de un partido mediocre ante el Granada, un gol que mantiene al Real Madrid con la respiración asistida en la Liga, "como Modric no hay ninguno", "Modric mantiene al Madrid en carrera", "el Madrid es Modric", el Real Madrid es el "Real Modric C.F.", "un cañón prodigioso", un "Hércules de bolsillo", "un bombazo", un "socorrista de guardia"... El periodismo deportivo, que odiaba y aún sigue odiando a Mourinho, decidió pegarle patadas al portugués en el culo de Modric, quien seguramente asistiría atónito al baile de disparates que se decían sobre él. El fichaje fue muy bueno y, otra vez, cabe apuntarlo en el haber de Mou, y las imbecilidades que de Modric se dijeron ayer, nada más llegar, y se dicen hoy, después de un partidazo, seguirán a buen seguro manando abundantemente del caño del periodismo deportivo español.

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