El penúltimo raulista vivo

Cómo cegar al Polifemo culé

Un empate agónico, una derrota increíble y una victoria por la mínima y con polémica arbitral han servido para encender las alarmas del barcelonismo. Ayer se mascaba claramente la tensión en el Nou Camp, de ahí que Guardiola tuviera que dirigirse al público para despertarle. A veces se critica a los aficionados merengues por ir a ver el fútbol como si fueran al Teatro Real a presenciar Turandot; a quienes eso dicen, aunque a veces sea cargados de razón, yo les pondría como ejemplo lo que probablemente esté empezando a pasar ya en la ciudad condal, y eso que los Messi, Iniesta, Xavi, Pedro y compañía llevan extasiándoles sólo dos o tres años... ¡Imagínense qué pasaría si el Barcelona llevara medio siglo acostumbrado a ganarlo todo!... Guardiola se temió lo peor y tiró de la afición en un momento complicado. Hizo bien.

Incluso Polifemo acabó cayendo, aunque aquel gigante de la isla de los cíclopes tuviera únicamente un ojo mientras que este Barça tiene tres: Messi, Iniesta y Xavi. Alves, Villa, Piqué o Busquets son futbolistas de primer nivel mundial, eso nadie podrá dudarlo, pero los rivales del equipo catalán se han dado perfecta cuenta de que el fútbol del Barcelona es menos letal, tarda bastante más en carburar y carece de tanta pegada cuando se ciega a esos tres jugadores. Aún así, Messi, secundado magistralmente por Iniesta, volvió a tirar él solito del equipo cuando éste requirió de su indudable genialidad. Ese chico es un portento porque es capaz de romper la tendencia de un partido cuando peor pintan las cosas para sus compañeros. No me extraña que allí le tengan en un altar.

No hace mucho le dijeron a Mourinho si había que olvidar cuanto antes el partido del 5-0, y el entrenador del Madrid dijo que había que hacer todo lo contrario, no olvidarlo nunca. Yo creo que Mou es, con gran diferencia, el más listo de la clase, y que si Preciado, Wenger y Caparrós han sido capaces de meter en problemas a Guardiola, él también lo conseguirá con esta plantilla. Por supuesto que los jugadores del Barcelona, incluso los de éste de los récords y el fútbol de alta escuela, correrán más que nunca cuando se enfrenten al Real, eso no varía con el paso de los años; naturalmente que se dejarán la piel a tiras sobre el césped del Santiago Bernabéu, pero estoy convencido de que Ulises está tomando buena nota y empieza a tener otra vez claro cómo cegar al Polifemo culé. Al tiempo. Nadie ha puesto aún el punto final a esta odisea.

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