El penúltimo raulista vivo

Clouseau, Tebas y los insultos del Camp Nou a Cristiano

El Departamento de Integridad (¡Oh là là!) de la Liga de Fútbol Profesional (Oui c'est moi) estudiaba ayer presentar una denuncia ante el Comité Antiviolencia (el que faltaba para la fiesta) después de que el inspector Clouseau que Tebas decidió enviar al Camp Nou recogiera en su informe lo que, por otro lado, cualquiera que tuviera sanos los oídos pudo escuchar, o sea que un sector significativo de la grada gritó eso de "Es un borracho, Cristiano es un borracho". Aquí, cuando se trata de chorradas, nos apuntamos a un bombardeo. ¿No sería más interesante para todos que el orwelliano Departamento de Integridad de Tebas dirigiera sus esfuerzos a investigar qué pasó y por qué en la famosa reunión que mantuvieron a escondidas en un hotel de Madrid los presidentes de la federación española de fútbol y el del club azulgrana?...

Quienes insultaron el otro día a Cristiano son unos auténticos memos, unos simples y unos pobres hombres, y probablemente debería impedírseles el acceso a un campo de fútbol por idiotas, pero en modo alguno están compitiendo por la Champions League de la perversidad. Perverso es, por poner un ejemplo, que Ángel María Villar visite al ex presidente de un club de fútbol que acaba de ser condenado a siete años de prisión por los delitos de fraude, malversación de fondos públicos y prevaricación administrativa; perverso es, por poner otro ejemplo, que el jefe de la federación más importante de España cene con el presidente de un club de fútbol que acaba de ser imputado para mostrarle su solidaridad... ¿contra quién? ¿Contra un juez de la Audiencia Nacional? ¿Contra la fiscalía?... Pero ahí toca descanso para el Comité de Integridad.

Por otro lado... ¿Qué hay que investigar exactamente? ¿Si quienes gritaron "Es un borracho, Cristiano es un borracho" querían llamarle borracho al jugador del Real Madrid?... Todo parece indicar que abstemio no le querían llamar, desde luego. Está claro que al portugués le han llamado cosas mucho peores en España, algunas de ellas con tintes claramente xenófobos, pero ya que Tebas ha colocado el listón tan bajo sería escandaloso que no se le metiera un paquete al Fútbol Club Barcelona por lo acaecido el domingo en el partido contra el Levante, claro que también fue escandaloso que se le perdonara al club catalán el famoso ¨cochinazo¨y eso fue justamente lo que sucedió; en aquella ocasión, y en vista de que Tebas aún no había creado el Comité de Integridad, Ángel Villar entendió que el hecho de que alguien le arrojara a Luis Figo una cabeza de cochinillo no era en absoluto un acto hostil sino, bien al contrario, una invitación para que el portugués visitara el emblemático Mesón de Cándido. Un claro ejemplo de integridad gastronómica el protagonizado en su día por Villar.

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