El penúltimo raulista vivo

Cervantes y los títulos digitales

Desde la intensa experiencia de quien luchara en la batalla de Lepanto, quedando por cierto inútil de la mano izquierda tras ver cómo un trozo de plomo le cortaba un nervio, y sufrió más tarde un cautiverio de cinco largos años en Argel después de ser apresada por una flotilla turca la galera en la que regresaba a España, Miguel de Cervantes Saavedra nos aconseja y nos pide que confiemos en el tiempo porque "suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades". Y, efectivamente, tras la dificultad de una vida azarosa y rebelde llegó en forma de obra maestra de la literatura universal la indudable ternura de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha. Pero yo no he venido aquí a hablar de mi libro, que para eso ya están Carmen Carbonell, Mario Noya y Víctor Gago, con quienes disfruto a diario, sino del tiempo. Sí, sí, del tiempo, que nadie salga corriendo por los pasillos.
 
Hoy hablaré del tiempo porque a algunos de ustedes podrá parecerles que fue ayer y sin embargo querría aclararles que ya ha pasado todo un año (¡un año!) desde que el Fútbol Club Barcelona consiguiera los seis títulos de marras. Así de rápido pasa el tiempo. Del todo a la nada en un pispás. Y si el tiempo general vuela, el del fútbol ni les cuento a qué velocidad se mueve. Sin ir más lejos, creo recordar, si no me falla la memoria, que cuando el Barcelona lo ganó todo en 2009... ¡todavía había televisión analógica!... A la generación de la TDT podrá parecerle imposible y probablemente no recuerde aquellos años, pero efectivamente hubo un tiempo -lejano, eso sí- en el que la tecnología digital aún no había llegado a todas las regiones de España. Fue entonces cuando el Barcelona ganó aquellos seis títulos. Luego vino el apagón analógico y ahora vemos la tele sin manchas. ¡Qué tiempos aquellos!

Hoy, en 2010, todo empieza de nuevo. Es lo bueno, y a veces lo malo, que tiene esto del fútbol. Hay que reconocer que si echamos la vista atrás deberemos concluir que aquel año el Barcelona hizo historia, del mismo modo que otros tantos años la hizo el Real Madrid. Y yo, (ya lo saben quienes siguen habitualmente el blog, ya sea participando activamente con sus comentarios o, los más tímidos, limitándose a leerlos) soy un defensor a ultranza de que uno presuma y defienda a capa y espada su historia. En 2009, con la borrosa televisión analógica, el Barcelona fue sin duda el mejor equipo del mundo, y veo normal y natural que ese hito sea defendido por los culés. Pero la ciencia, queridos amigos, avanza que es una barbaridad, y a partir de ahora se va a luchar por los títulos digitales. Y estoy dispuesto a apostarme pajaritos contra corderos a que en la nueva era volverá a haber un dominador absoluto: el Real Madrid Club de Fútbol, el mejor del siglo XX según la FIFA.
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