El penúltimo raulista vivo

Casillas-Mourinho: ni el santo es un santo ni el demonio es un demonio

Ayer leí un tuit del periodista Manolo Lama, reconocido antimourinhista y afamado casillista, diciendo, a propósito de unas palabras del ex entrenador portugués del Real Madrid, que éste nunca hablaba de fútbol y sólo lo hacía de los árbitros, de entrenadores rivales, de horarios, del estado del césped... Cuando lo leí pensaba que se refería a Xavi Hernández, otro de sus protegidos, pero no. A Manolo se le olvidó que lo dicho por Mourinho era la respuesta a algo que, antes que él, dijo Iker Casillas en el programa Universo Valdano, en concreto que quizás debió enfrentarse en su momento al técnico pero que no lo hizo por responsabilidad y por cariño al club. Quiero decir que si Mourinho no ha hablado en esta ocasión de fútbol es probablemente porque, con anterioridad, un ex jugador suyo y ni más ni menos que ex capitán del equipo tampoco lo hizo. ¿O acaso decir que debió enfrentarse a Mourinho es asignatura del curso de entrenadores?

Uno tiene que tener muy pocas luces, o sea ser del género tonto, o ser un cobarde del nivel 10 para pensar en serio que si se dice lo que dijo Casillas, y además en el programa de Valdano, otro de sus archienemigos, no va a recibir respuesta de Mourinho. Mou ataca muy pocas veces el primero, habitualmente responde, pero cuando lo hace no suele dejar títere con cabeza. Refiriéndose a Casillas el portugués ha dicho que es falso que no se enfrentara con él, pero que lo hizo por detrás, por la espalda, y eso es algo público y notorio pero que, hasta que Iker no abrió el otro día el pico, Mourinho había dejado aparcado en doble fila y con las intermitencias puestas. ¿Así que cinco años después, con Mourinho en el United, Casillas, que está en Oporto, dice ahora que debió enfrentarse con él?... Mira cómo me río.

Sería respetable si Iker Casillas tuviera una idea, la que fuera, acerca del Real Madrid que él quiere, pero es que no la tiene. Miento, sí la tiene: la idea que Iker tiene del Real Madrid es con Casillas en la portería, lo demás le importa un bledo; lo mismo piensa Iker de la selección: todo va bien si él juega pero... cuando no lo hace estalla la III Guerra Mundial, como le pasó a su amigo Del Bosque. Casillas calló en público pero parloteó como una cotorra en privado, de modo que a él no le hizo falta pronunciarse porque ya lo hicieron en su nombre los mil satélites que tiene repartidos entre los medios de comunicación. Ni el santo lo es en absoluto ni es ajustado tampoco el retrato demoníaco que algunos quieren pintar de Mourinho, pero Iker volverá algún día mientras que Mou no lo hará jamás y, claro, conviene posicionarse del lado de nuestro mentiroso, el mentiroso nacional.

A continuación