El penúltimo raulista vivo

Carta abierta a Alfonso Pérez Burrull

Puede que cuando Vicente Boluda hablara el otro día de la "paz del madridismo", Pérez Burrull se diera instintivamente por aludido y quisiera echarle una manita al Real: que no, Alfonso, que no, que él sólo se refería a los socios del club. ¿Acaso tú eres compromisario? ¿A que no? ¿Y tienes derecho a votar en una Asamblea? ¿A que tampoco?... Aunque hay que reconocer que has tenido mala suerte porque hasta hace nada, con Nanín, Nanán ejerciendo las labores de portero de noche, en las Asambleas podía entrar todo el mundo como Pedro por su casa. Es más, estaría por asegurarte que tú en la etapa de Nanín, Nanán podrías haber entrado perfectamente hasta la cocina de la Asamblea aún a costa de dejar en la calle a algún socio compromisario bajo la excusa del exceso de aforo. El funcionamiento habría sido así de fácil: tú votarías lo que se te dijera y punto. Vamos, como haces ahora con Sánchez Arminio sólo que con Ramón Calderón.

Pero tu precipitación al acudir a la llamada de Boluda te ha jugado una mala pasada y Victoriano, ¡qué ingrato!, te ha metido en la "nevera", entre los huevos de corral, los yogures desnatados y la mantequilla. Pero, ¿no era José Plaza Pedraz el único que encendía la "nevera"?... Si Plaza era el único que tenía "nevera", ¿dónde te han metido a ti, Alfonso?... ¡A ver si te hemos perdido!... ¡Alfonso!... ¡Alfonso!... ¿Dónde estás Alfonso?... ¿Te han secuestrado?... ¡Sal ya, que nos tienes muy asustados!... Al menos tú no te has caído de un guindo, como Boluda, y sabías muy bien lo que tenías que pitar. No hay nada mejor en la vida que tener las cosas claras. Ahí tienes, por ejemplo, al pobre Vicente: lleva dos años y medio en la directiva del Real Madrid y de todo acaba de enterarse por la prensa. ¿Lo de los falsos compromisarios?... Por la prensa... ¿Lo de Nanín?... Por la prensa... ¿Lo de Huntelaar y Diarrà?... Por la prensa.

De los desmanes cometidos en los dos últimos años y medio sólo paga Calderón. Boluda no sabía nada. Tal y como dijo tan acertadamente al diario Marca, de haber tenido él un empleado como Bárcena lo habría puesto de patitas en la calle inmediatamente. Ipso facto, si me permites el latinajo. Pero no será por la Cadena Ser que se haya enterado de todo Boluda. De la Morena está indignado porque el incendio de la casa blanca le pilló como al caganet, con los pantalones por los tobillos y hablando del turismo en las islas con Mateo Alemany. Esta mañana le he escuchado con Carles o Carlas o Carlos Francino y decía que la jauría no iba a tener suficiente con la cabeza de Calderón. Porque cuando él manda a uno de sus chicos a ponerle un micrófono en la boca al "imputado Padrón" está informando, pero cuando los demás contamos lo que está pasando es que formamos parte de una jauría de perros de montería. ¿Sabes, querido Alfonso, dónde va esta noche Boluda?... Pues sí, ahí mismito. Árnica para el hombre que no sabía nada, después de ofrecérsela al hombre que lo sabía todo. Así escriben la historia.
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