El penúltimo raulista vivo

Calabobos

Demoledor informe de Libertad Digital sobre la persecución de Prisa a José Mourinho. El otro día, en Futboleros, cité de memoria a José María Izquierdo porque recordaba vagamente que hubo algo de lo que dijo en su día que me sentó fatal, pero no tenía clara en la cabeza la idiotez esa del Aznaourinho Lupus. Lo de Martin Girard, el alias que utiliza Gonzalo Suárez, es también de auténtica traca, y no por sobradamente conocidas dejan de ser menos hirientes las habituales embestidas de Diego Torres en El País. No hay en todo el grupo ni una sóla voz disidente en lo que a Mourinho se refiere, ni una, y los cañones apuntan ordenadamente en la misma dirección. Y todo, tal y como dije también el otro día, porque Mou se cargó a Jorge Valdano, hoy reconvertido instantáneamente en comentarista de la Ser, la emisora del grupo.

Esta operación de acoso y derribo al actual técnico madridista cuenta, a lo que se ve, con poderosísimos miembros entre sus filas, y cuando digo esto no lo hago pensando precisamente en Carlos Boyero, el crítico de cine que un día llama "nazi" al portugués y otro saca a relucir su nombre después de una tragedia que acaba de costar más de 70 vidas; para elegante, pero elegante de verdad, el insultado Mourinho que no se fue al minuto siguiente a interponer contra él una demanda. Es tal este persistente calabobos que ayer mismo, sin venir a cuento ni por qué, Carmen Chacón hizo una gracieta a propósito de Messi y de Pepe, y hoy, en la contraportada de El Mundo, el alcalde de Cuenca le cuenta a Rafael J. Álvarez (¡qué tiempos los de la Cadena Rato!) que "el Barça es más ético".

Hay veces en que, viendo estas cosas, a uno le dan ganas de dejarse llevar por la corriente generalizada y apuntarse a las clases de deontología profesional que imparten unos y de filosofía que regalan otros, pero reconforta comprobar cómo muchos lectores de aquí y bastantes telespectadores de allá animan a continuar una batalla que va a ser ardua y difícil. El objetivo no es otro que cargarse a Mourinho supongo que para acceder más fácilmente a Florentino Pérez y poder aupar así al banquillo a un entrenador más maleable, más dócil, más políticamente correcto, más "valdanista" en suma. Me decepcionaría profundamente que el portugués cediera a la presión y optara por salir pitando a la Premier porque sé de buena tinta que el presidente del club no lo hará y confía en él ciegamente, aunque también resulta desalentador saber que esta situación no la curarán una Liga o una Champions y que el pulgar seguirá hacia abajo en cualquiera de los casos.

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