El penúltimo raulista vivo

Cabos sueltos

Trataré, probablemente en vano, de atar algunos cabos que al parecer quedaron sueltos para algunos lectores en mi artículo del otro día: ¿Alguien me puede negar en serio que Iker Casillas es un mito del Real Madrid?... Con su club lo ha ganado todo varias veces y con España ha sido campeón del mundo y de Europa. Casillas es un mito del fútbol español y es innegable que pasará a la historia como uno de los jugadores más importantes del Real Madrid. ¿Cuándo se supone que he dicho yo exactamente que eso debe garantizarle la titularidad?... Si por algo me he caracterizado ha sido precisamente por defender todo lo contrario, y podría haber cambiado de opinión pero no lo he hecho. Yo creo que Casillas, como Cristiano o como Ramos, debe ganarse el puesto día a día y entrenamiento a entrenamiento, y que su pasado, más o menos glorioso, no puede ser nunca un factor esencial que garantice su titularidad futura.

Si, contra el viento y la marea de la inmensa mayoría del periodismo deportivo español, defendí en solitario la autonomía para tomar sus propias decisiones sin injerencias, presiones o chantajes del primer entrenador (José Mourinho) que sentó a Casillas en el banquillo, y luego obré exactamente del mismo modo cuando su sucesor (Carlo Ancelotti) entregó la titularidad en Liga a Diego López en detrimento de Casillas, ¿cómo podría ahora criticar al entrenador italiano por decidir que Iker será titular en la Supercopa de Europa ante el Sevilla?... Si yo hiciera eso me estaría convirtiendo en lo mismo que he atacado en los últimos años, me habría transformado en un Tattaglia. Ya sé que hubo quien dijo que Ancelotti no tenía personalidad y que estaba cediendo a la presión de Florentino Pérez para sustituir a Casillas. También recuerdo que esos mismos dijeron, un par de meses más tarde, que Ancelotti volvía a ceder a la presión presidencial pero entonces para alinear a Iker. Veletas. Yo no soy así.

¿Cuándo he dicho yo que sea justo que Diego López salga del Real Madrid?... Yo he dicho que Iker Casillas es un mito y que Diego no lo es. También he dicho que Casillas tiene una ficha altísima y que Diego no la tiene. Y he acabado diciendo que, puesto que Iker no se quiere ir y tampoco se han recibido ofertas que alcancen la ficha que tiene en el Madrid, eso supondrá la salida de Diego. Por supuesto que esto no tiene nada que ver con la justicia deportiva o el estado actual de los dos porteros del Real Madrid, que es debatible. Aún hoy, ahora mismo, en este preciso instante, hay periodistas que siguen diciendo que Casillas está mejor que López. Pero, al contrario de lo que piensa la inmensa mayoría de la gente, la llegada de Keylor Navas no supone menos presión para Iker sino más porque a mí Keylor me parece mejor portero que Diego. ¿Atados los cabos?... Supongo que no porque, en el fondo, de lo que estamos hablando desde hace año y medio no es por supuesto de fútbol sino de fobias y de filias, y ahí todos los cabos siguen y seguirán sueltos, claro.

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