El penúltimo raulista vivo

Caballeros por fuera, caraduras por dentro

Maravilloso: Wenger le pega un empujón a Mourinho y la conclusión de algunos colegas de la prensa es que si el portugués no respondió fue sencilla y llanamente porque le dio miedo del francés. Y, ¿qué se supone exactamente que debería haber hecho Mourinho? ¿Golpearle?... Así que Mourinho es el malo si empuja y un cobarde si no lo hace, este es el nivel. Y todo por no reconocer que, al menos en lo sucedido ayer, Mourinho no tuvo nada que ver. No se puede (o no se debe porque a la vista está que poderse sí se puede) colocar a Mourinho y a Wenger en el mismo nivel porque haciéndolo estás dando a entender (y el espectador puede deducir) que tanto uno como otro son culpables. O a lo mejor eso es precisamente lo que estás pretendiendo, que Mourinho aparezca unas veces como agresor y otras como un cobarde. Eso sí, del Chelsea ni mu.

Por cierto, ¡qué desmejorado está Özil!... Ayer, ante el Chelsea, un taconazo de cara a la galería en el minuto 84 de partido y poco más. Triste, apagado, desconectado, fuera de sitio... En la transmisión del Plus dijeron incluso que le veían "nostálgico". ¿Nostálgico de qué?... Özil se tiró gran parte de la temporada pasada llamando a su amigo Benzema para que se fuera con él al Arsenal. Era cuando al delantero francés le hacían trajes a medida en la prensa deportiva un día sí y otro también. Aún así, Karim, harto de tanta llamada, llegó un momento en el que le dijo lo siguiente: "Yo de aquí no me muevo, Mesut, lo siento; lo que sí puedo hacer es hablar con el presi para que intente que vuelvas tú aquí". Me da un poco de lástima ver cómo Özil se deshace en la Premier como un azucarillo en un vaso de agua...

Al menos Özil se marchó sin hacer demasiado ruido, no como Di María. Del argentino del United acaba de decir Gerardo Martino, aquel señor que trajeron los Messi para que entrenara al Barça y que salió por la puerta de atrás como Rosell, que su compatriota le ha salido barato al Manchester. El club inglés pagó por el Fideo la nada despreciable cantidad de 75 millones de euros que al final pueden acabar siendo 84. Así que para el Tata, que así es como se conoce a Martino en Argentina, 84 le parecen pocos pero 90 por Bale le parecieron... ¿cómo era?... Ah, sí, 90 millones por Bale le parecieron una falta de respeto para el mundo. Lo que es una falta de respeto para el mundo es tener la cara más dura que el cemento armado y disfrazarla además con una aparente caballerosidad de la que evidentemente se carece. Por eso soy, entre otras cosas, mourinhista, porque pone en su sitio a todos estos mercachifles.

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