El penúltimo raulista vivo

Brindo por Diego Forlán

El fútbol es de los futbolistas. Los del Barça han conquistado la "triple corona" y así lo ha sabido ver al instante su entrenador, apartándose al principio del primer plano aunque luego se haya visto inevitablemente arrastrado hacia él. Los del Madrid han quedado segundos y los del Sevilla han logrado la tercera posición, que vale tanto como la segunda, mientras que los del Betis confirmaron su incapacidad para mantenerse en la Primera División. Los jugadores del Atlético de Madrid, y de forma muy especial Diego Forlán, han contribuido a igualar al final de la Liga regular lo que ellos mismos consiguieron la pasada campaña con Javier Aguirre sentado en el banquillo colchonero. Y digo adrede lo de "Liga regular" porque con el mejicano, que también fue cuarto, los jugadores confirmaron después la clasificación del equipo para la Champions e hicieron una primera fase realmente muy brillante.

Si siguiera Abel, lo que constituiría un error similar al de su primer advenimiento al banquillo rojiblanco, éste sólo igualaría a Aguirre en el caso de que consiguiera clasificar efectivamente a su equipo para la Champions y luego protagonizara una primera fase muy brillante, logrando superarle si accediera a los cuartos de final (en este punto concreto mi generosidad con el actual entrenador atlético es infinita puesto que fue él quien dirigió al equipo en la eliminatoria contra el Oporto, aunque daré por hecho que fue la "herencia" de Aguirre la que le descabalgó tan sonoramente de Europa). No puedo, por lo tanto, brindar por Abel, Sabas y Santi Denia, y bien que lo siento, puesto que hasta ahora (insisto en lo de "hasta ahora") han logrado exactamente lo mismo que Aguirre, y el razonamiento que llevo empleando desde el mismo día de la destitución del mejicano es que con él se había conseguido clasificar al equipo para la Champions y el cambio no mejoraría lo que ya se tenía.

El fútbol, como decía, es de los futbolistas, y el Atlético, como comentaba, se ha beneficiado extraordinariamente del fenomenal momento de forma de un gran jugador y una buena persona: Diego Forlán. Por ahora no puedo brindar por Abel, que más quisiera, pero sí puedo hacerlo por el delantero uruguayo que, por si todo lo anterior no hubiera sido suficiente, ha conseguido la Bota de Oro. No puedo descorchar una botella de champagne por Abel, aunque sí lo hago por la afición del Atlético de Madrid, merecedora de todo lo bueno que la pase. Dice el refranero español eso de que "rectificar es de sabios"... ¿Siempre? ¿A ratos?... No lo tengo claro. Lo único que sé es que sigo manteniendo exactamente lo mismo que dije cuando pusieron de patitas en la calle a Aguirre: fue un error y una injusticia. ¿Qué habría pasado si Abel hubiera estado desde la primera jornada?... Eso es fútbol ficción. ¿Qué habría pasado si Aguirre no hubiera sido cesado?... A lo mejor el Atlético era hoy tercero y no tenía que jugársela para entrar en la Champions. ¿Qué habría pasado si yo fuera Hugh Hefner?... Pues que probablemente ahora estaría con Vida Guerra y no en mi casa con una colitis de tomo y lomo. ¿Qué habría pasado si...?
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