El penúltimo raulista vivo

Bravo Bale, oportunista Neymar

Hasta el último momento estuvo Neymar jugando al despiste. Un día se levantaba del Madrid de toda la vida y al siguiente decía que su sueño era vestir la camiseta del Barcelona. El lunes Cristiano era el mejor del mundo, el martes Messi era el mejor del planeta, el miércoles Özil era un crack y el jueves se lo parecía Iniesta. Neymar le puso una vela a Dios y otra al diablo y al final... optó por el mejor postor. Al principio parecía que lo tenía atado Florentino Pérez, luego Rosell le adelantó por la izquierda, el presidente del Madrid volvió a dar otro empujoncito y a Sandruscu no le quedó más remedio que echar el resto. El resto, según parece, fue 40 millones para el padre y un fichaje cuyas cuentas nadie entiende. Yo creo que el madridismo no habría comprendido tampoco que Florentino gastase tantísima pasta en un agente doble.

Gareth Bale es justamente la otra cara de la moneda. El madridismo tiene que estarle agradecido de por vida porque el chico se ha mojado tantísimo por cumplir su sueño de jugar en el mejor club de fútbol del siglo XX según la FIFA que ha llegado incluso a recibir amenazas de muerte. Me gusta Bale. Este chaval no entiende que Levy le prometiera una cosa y ahora pretenda no cumplirla, tiene una sola palabra y está poniéndolo todo de su parte para vestir la camiseta con la que soñaba desde que era un chaval. Y no es por supuesto una cuestión de dinero. Claro que el Real Madrid tendrá que pagar un pastón por él (estamos hablando del mejor futbolista de la Premier, otro Cristiano sin duda) pero ni todo el oro del mundo podría moverle de allí si él decidiera quedarse en el Tottenham. El directivo Keith Mills ya ha dicho que no pueden retenerle allí a la fuerza. Claro que no podéis.

Otra cosa es el precio. Primero habrá que decir que si Gareth Bale le cuesta 100 millones de euros al Real Madrid se publicará que le ha costado 100 y no 40. Ya he empezado a ver encuestas acerca del precio justo del jugador. El precio justo de Bale será el que se pague por él, ni más ni menos. El Real Madrid pagó en su día 96 millones de euros por Cristiano y aquello levantó una oleada de protestas chuscas y demagógicas: que pregunten ahora, hoy, en este momento a los socios del Real Madrid, que son los únicos dueños del club, si la inversión fue buena o mala. Por otro lado, si el club blanco paga 100, 110 ó 120 es por un motivo muy simple, porque los tiene. Los tiene y los invierte en lo que quiere, así de sencillo. Yo, por ejemplo, pagaría 100 millones por Bale, que es un futbolista contrastado en Europa y que siempre ha querido jugar en el Madrid, y no pagaría 100 millones por Neymar, que tiene trazas de gran jugador pero cuya única experiencia ha sido el Santos que el otro día encajó 8 en el Camp Nou. Además, Bale sólo pone velas a Dios.

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