El penúltimo raulista vivo

Bienvenidos a la República Independiente del Barça

Hace falta ser cínico para decir que el Fútbol Club Barcelona espió a Joan Boix, Joan Franquesa, Rafael Yuste y Jaume Ferrer "por su propia seguridad". Hace falta ser descarado para denominar "auditoría de seguridad" a lo que es una labor de investigación y seguimiento de cuatro personas, tres de las cuales, por cierto, podrían ser candidatas a suceder a Joan Laporta en la presidencia del club. Hace falta ser enrevesado para añadir que se decidió "auditar" a estos cuatro caballeros para protegerles. Si es cierto, que tampoco me lo creo, que Joan Franquesa advirtió a Joan Olivé de que podrían estar siguiéndole y que se sentía perseguido, ¿qué mejor que contratar un servicio de seguridad?... Porque, que yo sepa, cuando un personaje de cierta relevancia se siente amenazado lo que suele hacer su empresa o él mismo es contratar un guardaespaldas y no un investigador privado.

Franquesa se siente amenazado e informa a Olivé. ¿Por qué? ¿Por qué informar al director general, que al fin y al cabo es sólo un empleado, y no al propio Laporta o al resto de compañeros de junta directiva?... Lo más lógico es que, en caso de ser cierto ese sentimiento de acoso, Franquesa compartiera esa información con sus compañeros para saber si a ellos también les había sucedido lo mismo. Pues no, Franquesa informa a Olivé. ¿Y qué hace Olivé con la información de Franquesa?: "auditarle", o sea espiarle, y ampliar esa "auditoría" sin su conocimiento a otros tres vicepresidentes. La información de El Periódico de Catalunya aclara que Laporta no tenía ni idea del espionaje realizado a sus posibles sucesores. Y yo me pregunto lo siguiente: ¿es creíble que Olivé, que al fin y al cabo es sólo es un empleado, espiara a cuatro vicepresidentes sin el conocimiento del mandamás?...
 
Parece que a Laporta le costó sangre, sudor y lágrimas convencerles en su día de que efectivamente fue así, pero a mí no me parece creíble que un director general, por mucho poder que acumule, actúe como un comando autónomo de la junta directiva que le nombró. Y si Laporta no sabía realmente nada ni tenía conocimiento de que una empresa de detectives estaba "auditando" a los cuatro vicepresidentes, ¿cómo puede alguien estar seguro de que esa "auditoría" no se  amplió a gente de fuera del club? Si Olivé actuó a espaldas de Laporta, ¿cómo puede convencernos de que no se espió también, por ejemplo, a Sandro Rosell?... Añade Olivé que no tienen ningún problema en dar explicaciones... en el mes de septiembre, pero la "auditoría" se llevó a cabo en el mes de abril; esto quiere decir que el Fútbol Club Barcelona no tiene problemas en explicarles cinco meses después a sus socios, y con posterioridad a la aparición de la información en un periódico, que se espió a cuatro vicepresidentes.

A Oliver, eso sí, le habría gustado poder trabajar "con más discreción", o lo que es lo mismo: que el espionaje no se hubiera sabido nunca. Si, tal y como asegura el director general azulgrana, "el proceso fue normal dentro del marco de seguridad que se vive en el club y sin una trascendencia especial", ¿por qué no se informó en abril, una vez que los cuatro vicepresidentes supieron los resultados de la "auditoría", y se ha esperado a hacerlo tarde y mal, cinco meses después de que se produjeran los hechos?... Olivé, por supuesto, no piensa dimitir, lo que me lleva a hacer otra reflexión: ¿por qué no fue cesado en abril?... Si a Laporta le costó tanto convencer a los vicepresidentes de que él no estaba informado y estos, lógicamente, no se tomaron demasiado bien el seguimiento, ¿cómo es posible que no se prescindiera ipso facto de quien había actuado al margen de todos para llevar a cabo una acción tan reprobable? Supongo que Olivé interpretará que si no le dieron una patada en el culo sería porque, en el fondo, fondo, fondo, alguien debía estar de acuerdo con todo aquello. Bienvenidos a la República Independiente del Barça. O, como le gustaría decir a Olivé, que es preguntado en español y responde muy educado en catalán, benvinguts a la República Independent del Barça.
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