El penúltimo raulista vivo

Bielsa-Athletic: cada loco con su tema

Ni que Bielsa hubiera descubierto el bosón de Higgs. Del show que organizó ayer el técnico argentino hay varias cosas que me sorprenden; la primera es que muchos aficionados bilbainos, no todos afortunadamente, se hayan lanzado en tropel a las redes sociales para defender al entrenador... por encima del propio club del que dicen ser seguidores; la segunda es que, viniendo como viene todo el jaleo por unas obras, no haya salido Toni Freixa a darnos su explicación sobre las mismas; la tercera es que este divorcio a la vasca venga por un simple campo de entrenamiento, que seguro que será importantísimo pero no creo que valga una dimisión o un cese en el mes de julio; la cuarta es que, menos de 24 horas después de haber finalizado su actuación ante un público rendido incondicionalmente a la causa, el Athletic Club haya emitido un comunicado oficial reprobando a su entrenador, quitándole la razón y dándosela a la empresa constructora.

También me escama que el club vasco no haya hecho ni una sola referencia en dicho comunicado a la agresión a un trabajador de la que se autoinculpó y autodenunció ante la policía el propio Bielsa, dejando por cierto en muy mal lugar al Athletic a quien acusó de haber presionado al citado trabajador para que no ejerciera sus elementales derechos ciudadanos. Ese, el de la autodenuncia, fue sin duda el momento más álgido del show de Bielsa, el más jaleado por sus fans; me recordó mucho a la escena de Gloria Swanson descendiendo por la escalera en El crepúsculo de los dioses: ¿A cuántos guionistas habrá tenido el loco trabajando en ese fantástico y épico final?... La pena de todo esto es que una actuación tan redonda y tan memorable haya pillado a Jorge Valdano, que también se autodenunció el otro día por haber echado a Del Bosque del Real Madrid, hablando de la selección de Brasil del 70.

Cada loco con su tema y Sport, digno representante de la Central Butifarrera, a atizar a Florentino Pérez porque el Grupo Cobra, integrado al parecer en ACS, es uno de los responsables de las malditas obras de Lezama: de psiquiatra, oiga. Aunque la culpa no sea por supuesto toda de Marcelo Bielsa; aquí ha habido una campaña periodística muy definida cuyo objetivo era convertir a este hombre en el nuevo mesías del fútbol mundial, y él se lo ha creído finalmente. A Marcelo le ha superado el personaje de Bielsa, un papel alimentado por él mismo y por quienes le rodean. Por mucho que lo pretenda no puedo dejar de pensar qué se estaría diciendo ahora mismo del Real Madrid si se hubiera sabido por boca de su entrenador que había coaccionado a un empleado para impedir que le denunciara ante la policía. Fue bonito mientras duró. La relación entre el Athletic y Bielsa está herida de muerte. Y, conociendo las reacciones del técnico argentino, no creo que tarde mucho en retirarla el respirador.

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