El penúltimo raulista vivo

Benzema... de noche

Aprovechando que el Loira pasa por Orleans, Alfredo Relaño le pega duro y a la cabeza a Florentino Pérez por el pecado mortal de haberse levantado en el palco para festejar el gol de Sergio Ramos que valió La Décima. Se le ve demasiado el plumero al director del As, que va dejando un rastro tan evidente de su inquina hacia el presidente del Real Madrid que todos sus análisis posteriores serían inmediatamente invalidados por un Comité de Ética periodística. Por ejemplo, y sin irnos mucho más lejos, Relaño resalta la grabación que un canal de televisión asegura tener en su poder y que incriminaría presuntamente a Karim Benzema pero oculta adrede el sonido al que una revista afirma haber tenido acceso y que demostraría que el futbolista pidió a su amigo íntimo Valbuena que no pagara. Yo no me fío ni de la grabación de la emisora ni tampoco del sonido de la revista pero no oculto el segundo para dar la falsa impresión de que únicamente existe la primera.

Como bien ha explicado Federico Jiménez Losantos, el término "imputación", que se creó en España al objeto de que nadie supiera si "sí", si "no" o si "todo lo contrario", no existe en Francia, que es un país bastante más serio que el nuestro... o no. De forma que Karim Benzema podrá estar siendo investigado, indagado o examinado, podrá encontrarse en un "estado previo a la acusación", en capilla como los toreros antes de salir al ruedo, pero nunca imputado, que es precisamente el vocablo con el que aparece relacionado el delantero del Madrid en la mayoría de los medios de comunicación nacionales. Por lo demás, este nuevo incidente corrobora lo que ya se sabía: Karim tiene dos pares de botas, uno que usa de día para jugar fantásticamente al fútbol y otro de noche con el que pisa todos y cada uno de los charcos que se encuentra por delante.

Yo, por si sirve de algo, no me creo la historia, que se cae literalmente a trozos. No veo a Benzema en el papel de señor X de una conspiración para chantajear a un amigo personal, que por cierto colgó en su perfil de Facebook una foto con su presunto chantajista. Supongo que al Real Madrid le habría gustado más que Karim Benzema saliera en la prensa por sus goles y por su sempiterna candidatura, junto a Haruki Murakami, al premio Nobel de Literatura, pero a veces le exigimos al deportista de élite un imposible consistente en que, además de sus evidentes habilidades, reúna también cualidades de referente moral para la sociedad; cuando ambos factores coinciden en una misma persona, el hombre trasciende el deporte y pasa directamente a la historia, y este no es ni va a ser jamás el caso de Benzema, que tiene dos pares de botas, uno para el día y otro para la noche, que viene de donde viene y que jamás conseguirá dejar atrás del todo sus raíces, que a veces le traen problemas graves como el actual.

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