El penúltimo raulista vivo

Benítez saliendo por la gatera

No ha habido nada verdaderamente original ni desconcertante en el comportamiento del Real Madrid con Rafa Benítez, de hecho es el sexto técnico que cae en Primera en lo que va de temporada. Ningún presidente, salvo quizás el fallecido Ramón Mendoza, echa a un entrenador que tiene al equipo líder. Si había alguien verdaderamente interesado en que al ex entrenador del equipo le fuera muy bien y ganara muchos partidos jugando de maravilla al fútbol no era yo, ni usted, querido lector, sino quien lo eligió, o sea Florentino Pérez. Florentino Pérez confió en Benítez, a quien yo, por cierto, defendí en absoluta soledad periodística hasta que, casi al final, la realidad me puso imposible más coartadas; Florentino Pérez puso en manos de Benítez una plantilla que hace nada ganó Champions, Mundial de clubes o Supercopa de Europa, pero la cosa, desafortunadamente para todos, no salió bien.

Josemi, el primer español que fichó por el Liverpool de Benítez, el Liverpool que ganó con él la Copa de Europa, estuvo el lunes con nosotros en El Primer Palo; pensé que, al hablar de Rafa, Josemi daría una larga cambiada o trataría de distraer la atención con lugares comunes pero no, qué va; el malagueño dijo que Benítez es un gran entrenador, un hombre que trabaja hasta el último detalle y un gran táctico pero, justo a renglón seguido, confesó que le llamaba mucho la atención el hecho de que, tantos años después, aún no hubiera solucionado la falta de empatía con el jugador, su aparente frialdad. ¿Es imprescindible que un entrenador que pretende dirigir a uno de los equipos grandes sepa además congeniar con sus jugadores?... Pues parece que sí lo es, y eso es lo que Josemi, no yo, apuntaba el otro día en el "debe" de Benítez.

En el cese de un entrenador va implícito el reconocimiento de un error, de ahí en parte que a Florentino Pérez le cueste tanto trabajo prescindir de un técnico a mitad de temporada. Tampoco fue original el presidente del Real Madrid saliendo a ratificar a Rafa Benítez hace un mes, lo verdaderamente chocante habría sido que el 23 de noviembre hubiera ratificado a Benítez para luego echarle el 24. Florentino ratificó a Benítez el 23 de noviembre pero el 4 de enero, casi un mes y medio después de la ratificación, llegó a la conclusión de que con Rafa no remontaría el vuelo el equipo. Si mintió Florentino por asegurar el 23 de noviembre que Benítez era la solución y luego despedirle el 4 de enero, entonces, queridos amigos, todos y cada uno de los directivos del fútbol mundial son unos mentirosos. Claro que, ante el evidente desplome del equipo, el presidente del Real Madrid podría no haber hecho nada, podría haberse quedado quieto, pero me parece que Florentino Pérez no es de esos.

Como decía, en el comportamiento del Real Madrid con Rafa Benítez no ha habido nada original: le fichó con la mejor intención y deseando que a todo el mundo le fuera muy bien, seis meses después surgió el desencanto, se tomó la decisión de prescindir de sus servicios, se llegó a un acuerdo económico con él y santas pascuas. Sin embargo el comportamiento de Rafa Benítez con el Real Madrid no ha sido el habitual en estos casos, yéndose con una carta más fría que un cadáver de tres días, pasando por Valdebebas de noche a recoger sus cosas, saliendo en avión disparado hacia Liverpool... No sé, es como si a Rafa Benítez le hubiera sorprendido realmente que el club con mayor presupuesto del fútbol mundial le hubiera despedido por tener al equipo tercero en Liga por detrás de Atlético de Madrid y Barcelona; si a Benítez le pilló por sorpresa la decisión de Florentino Pérez es que Benítez no vive en este mundo.

Todos los futbolistas respetaban a Rafa Benítez, todos. Pero es verdad que algunos no comulgaban con sus ideas ni creían que con ellas fueran a irles mejor las cosas. A mí me habría encantado el reto de tratar de convencer a Cristiano, por ejemplo, de que conmigo iba a ser mejor futbolista aún de lo que ya era y que jugando a mi modo le iba a ir muy bien al Real Madrid, pero no creo que yo tenga jamás esa posibilidad; esa posibilidad se la dieron a Benítez y, según parece, no pudo culminarla con éxito. ¿Los jugadores le hicieron la cama a Benítez?... Del partido de Mestalla se deduce todo lo contrario; y, además, es objetivamente cierto que, con Rafa, el equipo no completó un solo partido bueno en medio año. Mourinho sí podría hacerse con más sentido esa pregunta porque estos jugadores hicieron un fútbol maravilloso con él y luego, cuando silbaban las balas, simplemente se dejaron ir. Incluso Ancelotti, que era como un hermano mayor para todos ellos, podría hacerse esa pregunta, pero Rafa Benítez no.

Es falso que Pepe y Bale fueran los únicos pesos pesados en despedirse de Rafa Benítez. Pepe y Bale, además de Keylor o Modric por ejemplo, creían en el entrenador y en sus métodos pero Cristiano, Ramos, Kroos, Isco o James no creían; aún así, Cristiano, Kroos y Benzema sí se despidieron de Benítez; lo hicieron, como el resto, por SMS, más que nada porque resultó imposible hacerlo en persona puesto que, como decía antes, Rafa decidió salir huyendo de España a toda pastilla cual imputado en el caso Gürtel. El modo de despedir no ha sido original y no será la última vez que suceda pero el modo de despedirse que ha elegido Rafael Benítez Maudes sí ha resultado escabroso, como si hubiera hecho algo malo. De su modo de actuar, saliendo de noche por la gatera, se infiere claramente que el sueño de toda una vida, el sueño de dirigir a su Real Madrid, acabó tornándose al final en auténtica pesadilla en Elm Street. Y lo siento de veras. Pero algo había que hacer.

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