El penúltimo raulista vivo

Benítez, Löw, Klopp, Emery, Míchel, Zidane... e incluso Ancelotti

Anoche me confesaron que la continuidad de Ancelotti era "muy difícil, casi imposible". En el Real Madrid están profundamente preocupados por el desfondamiento del equipo en el tramo final de las dos últimas temporadas. A la anterior se le puso el broche de La Décima, la gran obsesión del madridismo, y el asunto quedó en parte mitigado por el milagroso cabezazo de Ramos en Lisboa, pero la actual acabará sin títulos relevantes (Liga o Copa de Europa, lo demás es conversación) que ingresar en la sala de trofeos más voraz del deporte profesional mundial, la del estadio Santiago Bernabéu. Si al final ese "muy difícil, casi imposible" que me dijeron ayer en referencia a la continuidad del actual entrenador diera un giro de 180 grados, Ancelotti se convertiría en el primer entrenador merengue del siglo XXI en continuar en su puesto tras un año en blanco.

A mí me gustan los proyectos deportivos a medio o largo plazo... pero me gustan siempre y en cualquier circunstancia. Perplejo, atónito, ensimismado, asisto al sonrojoso espectáculo de tener que leer a los mismos que despedazaron a José Mourinho porque un club como el Real Madrid no podía permitirse el lujo de cerrar una temporada sin títulos defendiendo ahora la continuidad de Ancelotti. Los mismos. Para sustituir a Ancelotti, que a estas horas del día sigue pareciendo lo más probable, el mejor colocado es Rafa Benítez. Y por detrás de Benítez aparecen los nombres de Löw y, muy distanciado, de Klopp. Hoy leo además que Emery, Michel, Zidane o Nuno estarían también en la "lista de la compra". Si Löw y Klopp aparecen por detrás de Benítez no es porque el madrileño convenza más sino porque el fichaje de los alemanes es tan difícil como la continuidad de Ancelotti: el primero, que siempre ha gustado a Florentino Pérez, es el seleccionador de la vigente campeona mundial mientras que el segundo podría haber cerrado su futuro profesional inmediato antes incluso de anunciar su marcha del Borussia Dortmund.

No creo que Ancelotti aceptara seguir en el banquillo a cambio de la cabeza de su preparador físico, Giovanni Mauri, que es quien está verdaderamente en el punto de mira. Y al club tampoco va a dejar de preocuparle de repente el hundimiento físico de la plantilla, que es un asunto que viene de largo y que lleva madurándose mucho tiempo en la "zona noble". Las campañas contra tal o cual candidato al banquillo son irrelevantes y un club con 540 millones de euros de presupuesto no puede estar al socaire de las rabietas de Twitter: nunca un entrenador del Real Madrid contó con la anuencia general, jamás; tampoco José Mourinho, a quien antes incluso de llegar se acusó de los males de la caja de Pandora. García Quilón, que es el representante de Benítez, lleva varios días dando palmas con las orejas y dice que su representado "estaría encantado de entrenar al Madrid". Ha descubierto América. No diga García Quilón, diga García Colón. ¿Qué entrenador del mundo no estaría encantado de entrenar al Madrid?... Sólo se me ocurre uno ahora mismo, el del Chelsea.

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