El penúltimo raulista vivo

Bendito Valdano

Aparentemente, Jorge Valdano es lo que los americanos conocen como un goody-goody, el detective Angel Batista de Dexter por poner un ejemplo (intento poner otro de Mad Men pero la verdad es que no me sale ninguno, allí son todos demasiado perversos), un tipo amable y sonriente, siempre atento y dispuesto a ayudar a los demás si la ocasión lo requiere. Pero a mí me parece que la constitución moral del director general madridista es, pese a lo que sus palmeros y confidentes pretendan contarnos, bastante más compleja: el problema, en definitiva, viene cuando el cordial Batista se convierte en el "Asesino del Hielo". Valdano tiene, desde ese punto de vista, infinitamente más coincidencias con Guardiola que con Mourinho, de ahí que sea más complicado conjuntarles a ellos en el club que mezclar aceite y agua en una probeta.

No es en absoluto cierto que la batalla entre Mourinho y Valdano la iniciara el primero y ahí está la hemeroteca para confirmarlo. En 2005, cinco años antes de que el portugués pensara siquiera en la posibilidad de entrenar en España, Jorge ya decía cosas tan feas de él como las que siguen: "Me cae bien la pose de maldito de Mourinho pero eso no significa que crea en su inocencia. Pienso que el pésimo estado del terreno de Stamford Bridge era su plan A. El B fue embarrar también la rueda de prensa posterior al partido, acusando a Lionel Messi de hacer teatro en la jugada donde resultó expulsado Del Horno". Y como este ejemplo hay mil. A aquellos que acusan a Mourinho de haber solicitado una orden de alejamiento de Valdebebas para Valdano yo les preguntaría si ellos dejarían pasar la noche a un zorro en su gallinero.

Esta historia no va de quien llegó "primer" y quien lo hizo "segun" al Real Madrid. Esto no es un juego. El asunto aquí no es otro que delimitar clara y nítidamente la parcela de cada cual y si, a pesar de lo malísimamente mal que lo está pasando Jorge en el Madrid según cuentan sus satélites, Valdano quiere continuar en el club, éste deberá asumir que su papel es el de asesor personal del presidente y portavoz del Real Madrid. Se acabó. Es probable que si en su día, cuando tocaba, Jorge no tuvo un arranque de dignidad personal y se marchó del Real Madrid, ahora esté dispuesto a comérselas todas con patatas. El tema es que si, con todo lo malo que es y lo contaminante que resulta, F.P. decidiera echar el miércoles a la calle a Mourinho, el portugués tendría al Inter, al Chelsea y a tres o cuatro clubes más de parecido nivel llamando a su puerta desde el jueves por la mañana mientras que Valdano probablemente se vería obligado a regresar a Makeateam. Ese, y no otro, es el fondo de la cuestión.

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