El penúltimo raulista vivo

Barto, Sandruscu y el Barça, acusados en casa

En su día, Josep María Bartomeu celebró como si de la sexta Copa de Europa se tratara la decisión de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional de trasladar a la Audiencia de Barcelona la resolución del asunto de Neymar. Tanto el actual presidente culé como el anterior, Sandro Rosell, y el propio Fútbol Club Barcelona, personado por primera vez en la historia como imputado en un caso judicial, habían pedido que la causa fuera examinada en Barcelona y no en la malvada ciudad de Madrit, símbolo del opresor Estado español. Lo que, en resumidas cuentas, pretendían los imputados no era otra cosa que trasladar el partido al Camp Nou; supongo que pensarían que allí, en el oasis y en plena efervescencia secesionista, unas manos claras dejarían de serlo y un agarrón dentro del área pasaría a estar un metro fuera.

Tal y como yo lo veo, la petición de Bartomeu, Rosell y el club suponía en el fondo una absoluta falta de respeto a la independencia de los jueces de Barcelona, y lo que se sugería es que harían la vista gorda con respecto a aquellos asuntos sospechosos que habían descubierto sus colegas de la capital. Pero al parecer, y gracias a Dios, ese concepto de justicia casera tan festejado por los dirigentes culés no es compartida por aquellos profesionales que están llamados a impartirla. El presidente del Barça, que hasta hace poco se jactaba de que estar imputado no significaba en realidad gran cosa y que por lo tanto podía seguir con su actividad normal, y por supuesto con la dirección del Fútbol Club Barcelona, como si nada, acaba de pasar de imputado a acusado. Traducido al román paladino: en Barcelona, y como no podía ser de otro modo, han visto lo mismo que en la malvada Madrit.

Coincide casi en el tiempo el nuevo estatus judicial del presidente del Barça, de su antecesor en el cargo y del propio club, con unas lamentables declaraciones del acusado Bartomeu hablando de los árbitros... de fútbol: "Hay cosas que nos gustan y otras que no y cuando veamos cosas que no nos gustan haremos lo que debamos hacer como siempre aunque de forma discreta"... Así que la idea que el presidente culé tiene tanto de la justicia ordinaria como de la deportiva es la misma: si no gusta la resolución de la Audiencia Nacional, traslado a la Audiencia de Barcelona; si no satisface tal o cual arbitraje, reunión discreta... ¿exactamente con quién? ¿Tienen en el Barça costumbre de reunirse en privado con el señor X para arreglar lo de los árbitros? ¿Se saben el camino? Y después de esas reuniones, ¿extraen un saldo favorable? ¿Cómo funciona eso? ¿Lo saben en la Liga de Fútbol Profesional? ¿Lo conocen el resto de clubes? ¿Qué tiene que decir de ello Javier Tebas? ¿Y los árbitros? ¿Qué piensan los árbitros de lo dicho por Bartomeu?... Los jueces de Barcelona ya sabemos lo que piensan: acusado.

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