El penúltimo raulista vivo

Barça-Real Madrid y artículo 155 de la Constitución

Tal y como nos contaba ayer mismo Sergio Fernández, que fue quien dio el queo en Marca de que la federación y el Gobierno tampoco querían que se celebrase el Barcelona-Real Madrid del 26 de octubre en el Camp Nou, el Comité de Competición decidirá el martes que viene acerca de las alegaciones que presenten, si es que las presentan, los clubes implicados, que tienen para hacerlo hasta el lunes, y lo más probable es que, a cinco días del partido, un comité federativo decida que la situación en Cataluña y fundamentalmente en la ciudad de Barcelona es lo suficientemente peligrosa como para aplazar el encuentro hasta el mes de diciembre, quizás al día 18, San Brad Pitt. Pero, ¿por qué solo el Barcelona-Real Madrid del 26? ¿Por qué no suspender todos los partidos de la Liga que se jueguen en Cataluña? ¿Se va a jugar el Español-Villarreal del domingo que viene? ¿Y 48 horas después de la manifestación prevista para mañana mismo?

De acuerdo, entiendo que para los psicópatas independentistas el significado del Real Madrid no es el mismo que el del Villarreal, hasta ahí llego, para ellos el Real Madrid es caza mayor. Pero el peligro, de existir, es igual, ¿no?... Quiero decir que un loco puede saltar también al cesped del Real Club Deportivo Español Stadium y agredir, pongamos por caso, a Santi Cazorla, ¿verdad? ¿Vale menos Cazorla que Modric? ¿No debería velar la federación por la seguridad de todos y no sólo de unos pocos?... Lo que, a propósito de las largas cambiadas que daba Del Bosque cuando le preguntaban por la situación de Cataluña, yo decía por aquel entonces era aquello de "la nación por encima de la selección". Oiga, mire, atienda, tiene usted ahí a un futbolista que hace proselitismo antiespañol y a otro que tuitea desde dentro de la concentración de la selección contra las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y contra la vicepresidenta del Gobierno, no me venga con monsergas y expulse inmediatamente a esos dos jugadores porque, comparado con España, a mí el Mundial o la Eurocopa me importan un bledo.

En este caso digo lo mismo: nuestro Comité de Competición es el Gobierno de la nación y el artículo competente para suspender la autonomía catalana, y por tanto velar por la seguridad de todos y no sólo del Real Madrid, es el número 155. Aplíquese el artículo, intervéngase la autonomía por tiempo indefinido y, en lo tocante a la materia deportiva, suspéndanse todas las competiciones, y no sólo las futbolísticas, hasta que la situación de guerra que se está viviendo ahora mismo en Cataluña así lo permita. O sea, la nación por encima de la selección, la nación por encima de la Liga. Yo soy partidario de que el partido se juegue si nuestro Comité de Competición Nacional, que es el Gobierno, no suspende la autonomía, y en caso de aplicarse el artículo 155, y aunque en mi opinión sea lo menos relevante, soy partidario de que se suspendan todas las competiciones deportivas y no sólo un partido concreto de la Primera División. Lo que eso acarree o deje de acarrear para los equipos deportivos catalanes ya deberán valorarlo los expertos y reflexionarlo quienes, utilizando los clubes como plataformas políticas, llevan haciendo uso de los mismos desde tiempos inmemoriales.

Anoche, en El Chiringuito, Alfredo Duro era partidario de lo mismo que yo, o sea de que el partido se juegue, pero por motivos absolutamente distintos. Él decía que no se puede suspender un partido que se va a jugar dentro de 10 días porque no sabe lo que va a pasar de aquí a ese sábado, pero yo sí lo sé. Es más, también sé lo que, si no se aplica el 155, pasará en Cataluña el 18 de diciembre, dentro de dos meses. No lo sé porque tenga el don de adivinar el futuro sino porque sé lo que ha sucedido en el pasado, que es lo que nos lleva al crudo presente. Sé que estos iluminados sostendrán en el tiempo la tensión porque es de eso de lo que viven. Sé, porque hoy mismo ha insistido en ello el supremacista Torra y ni más ni menos que desde la tribuna del Parlament, que volverán a la carga con la autodeterminación unilateral, puenteando a más del cincuenta por ciento de los catalanes, que no la quieren.

Sé pefectamente que seguirán coaccionando, que continuarán acosando, insultando, rodeando y persiguiendo a quienes se sienten epañoles, y que lo harán en la calle, que han tomado definitivamente, y desde las instituciones. Así viene ocurriendo desde hace dos años y así continuará sucediendo si el Comité de Competición del Gobierno de la nación no toma cartas definitivas en el asunto y de una vez por todas. Suspender un partido en la situación actual es como tratar de tapar una sangría con una bolita de algodón. Me dicen que el Barcelona utilizará el partido contra el Real Madrid para hacer propaganda independentista, menuda novedad. Eso es lo que viene sucediendo desde Laporta para acá, pero ahí no interviene sin embargo ni Competición, ni Apelación, ni el TAS, ni el TAD, ni el Tararí Tarará, no interviene nadie. Cabe también otra posibilidad, que apuntaba esta mañana Federico Jiménez Losantos, y es la de que el Real Madrid, que es el líder mundial, le dé la vuelta a la tortilla y se niegue a jugar en el Camp Nou el 26 de octubre o, llegado el caso, el 18 de diciembre. ¿La Liga?... De esas el Madrid ya tiene 33, pero España sólo hay una y nos la quieren trocear.

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