El penúltimo raulista vivo

¡Atiza Ayza!

Enrique Marqués desveló ayer en Tiki Taka cómo llaman a Ayza Gámez en privado los futbolistas del Real Madrid: "Atiza" Gámez. Y nunca un apodo pudo ser tan atinado y certero como ese puesto que uno tiene la sensación de que el objetivo del funcionario público valenciano no es otro que el de perjudicar como sea al equipo madridista. Atiza, qué gran mote. El mejor en realidad. Acabo de ver en Cuatro unas imagenes inéditas que desmontan otra de las teorías que Atiza recogió en un acta tergiversada. Gámez asegura que Cristiano se llevó la mano a la cara dirigiéndose al cuarto árbitro y la verdad es que eso resulta imposible puesto que el cuarto árbitro estaba... ¡de espaldas al jugador del Real Madrid!... Mintió por lo tanto Atiza en la redacción del acta, un documento que encadena una serie de embustes encaminados a perjudicar a un jugador concreto de un equipo determinado.

Han pasado ya algunas horas desde la expulsión de Cristiano y no consigo quitarme de la cabeza cómo narices es posible que de una trifulca provocada por Gurpegui (que fingió una agresión para que echaran a la calle a un compañero de profesión) y a la que se sumó Iturraspe (su cara de odio aún se me aparece por las noches) el único expulsado fuera Cristiano. Él piensa que Atiza le echó por ser quien es y que si a él se le hubiera ocurrido engañar al árbitro como hizo Gurpegui o enfrentarse a un jugador rival como hizo Iturraspe no habría agujero lo suficientemente profundo en toda España en el que poder esconderse. Y yo apoyo la teoría de Cristiano: hubo persecución al portugués por parte de jugadores del Athletic y, lo que es más grave aún, el presunto notario designado para hacer justicia apoyó a los tramposos con su redacción del acta.

El sistema está tan podrido que probablemente las alegaciones del Real Madrid no sirvan para nada. Se ha demostrado que Atiza mintió, Gurpegui fingió e Iturraspe provocó pero ni Atiza, ni Gurpegui, ni Iturraspe son tan chulos y prepotentes como Cristiano, quien por cierto se marchó del campo sin alharacas. El sistema están tan podrido que decide designar para un partido en el que probablemente se esté jugando la Liga (ya veremos al final del campeonato si eran o no trascendentes los dos puntos que se dejó el domingo el Real Madrid) a un árbitro tan malo, tan malo, tan malo que ha estado a punto de descender de categoría las dos últimas temporadas. Los hechos demuestran bien a las claras que del grupo formado por Atiza Gámez, Gurpegui, Iturraspe y Cristiano fue el último quien tuvo un comportamiento impecable. ¿Conclusión?... Sanción para Cristiano. Todo muy limpio. Una Liga ejemplar. En eso se ha convertido nuestro fútbol, en una noche de mentiras en San Mamés.

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