El penúltimo raulista vivo

Antes del partido...

Vía El Mundo, y en información que firman los siempre atinados Jesús Alcaide y Carlos Carbajosa, el Real Madrid reconfirma lo que, por otro lado, nunca necesitó confirmación: José Mourinho seguirá en el club blanco como mínimo hasta junio de 2014; y no sólo eso sino que en el nuevo acuerdo suscrito por ambas partes "a lo largo de una reunión mantenida hace semanas" se incluye una mejora económica de los contratos de todos los miembros del equipo de trabajo de Mou. No es baladí, o al menos a mí no me lo parece, que esta noticia surja pocas horas antes de un Barcelona-Real Madrid apasionante y que puede apretar aún más la Liga o dejarla sentenciada para los blancos. Desde hace varios meses llevo advirtiendo que Mourinho seguirá en el club y que los resultados deportivos, buenos o malos, no tendrán nada que ver en su continuidad.

Además del aviso para navegantes sin brújula que lanza el Real Madrid, el partidazo viene marcado también por unas provocativas declaraciones de Xavi Hernández, que pasa por ser el faro del Barcelona sobre el terreno de juego y un hombre presuntamente equilibrado. Pero a mí no me engaña; también llevo diciendo desde hace mucho tiempo que Xavi es un lobo con piel de lobo y que su pretensión no es otra que conquistar fuera del césped los galones que dentro del mismo suele arrancarle de cuajo el argentino Leo Messi. Probablemente Xavi, como antes le sucedió a Laporta, esté queriendo lanzar su candidatura catalanista para cuando cuelgue las botas, y para ello no hay mejor gancho que el Real Madrid.

Por lo demás, el Real Madrid entrará al Nou Camp siendo líder de la Liga y saldrá del Nou Camp siendo líder de la Liga. Seguro que si a los socios madridistas les hubieran preguntado si firmarían esta situación en el mes de septiembre, lo habrían hecho con los ojos cerrados. El "problema" es que el equipo de Mourinho llegó a sacarle al Barcelona una ventaja gigantesca, una renta que hizo incluso soñar a algunos merengues con el pasillo del 21 de abril. No habrá pasillo sino batalla futbolística monumental, una lucha por cada centímetro del campo. Y si el Real quiere salir vivo deberá mantener la concentración desde el minuto uno hasta el noventa. Este Barcelona te mata si te vas fuera del campo a hacer unos recados. Seguro que el reforzado Mourinho no les dejará irse de compras.

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