El penúltimo raulista vivo

Amén Mourinho

Algo extraño y que me tiene sinceramente perplejo está ocurriendo con el periodismo deportivo que se practica en la actualidad en nuestro país cuando resulta que La Gazzetta dello Sport dice que "ha sido una bella idea comenzar la Champions con una final", el Corriere dello Sport titula "Real show", L'Equipe comenta que Ronaldo sigue siendo capaz de imponer su ley en el Bernabéu, A Bola y Record hablan de que un Cristiano "alegre y goleador" hizo "vibrar a Mourinho", The Sun se refiere al crack portugués como "Special Ron" y Globoesporte se refiere a que "los dioses del fútbol no dejaron al Madrid salir sin la victoria" y añade que el equipo blanco dio "una lección con el balón" mientras que aquí andamos a vueltas con la digresión de la situación de Sergio Ramos. Ahora sí que no albergo duda alguna sobre que se trata de una simple, chabacana, absurda y poco profesional cuestión personal: hay que tumbar a Mourinho, y ya de paso a Florentino Pérez, al precio que sea.

Ramos, que es uno de los dos o tres mejores defensas centrales del mundo, fue suplente, sí, pero resulta que el Real Madrid remontó por dos veces un resultado adverso (y futbolísticamente injusto) ante el campeón de la Premier y acabó redondeando un auténtico milagro deportivo mientras que sólo en nuestro país da la impresión de que el campeón español cayera derrotado haciendo el más soberano de los ridículos. Mi opinión sobre que Mourinho colocara a Xabi, Khedira y Essien juntos desde el inicio formando eso tan paleto que algunos insisten en llamar "trivote" es que, con esos tres jugadores juntos, el Madrid disparó diecisiete veces a portería en la primera mitad mientras que el City sólo lo hizo una. Diecisiete por una. Por mucho que digan, el Real no jugó mejor en la segunda parte que en la primera, lo que sucede es que en la segunda tocaron a rebato y el partido se volvió loco, pasional, espectacular, un Rocky-Apollo Creed.

En el descanso del partido dije vía twitter que yo a todo lo que hiciera Mourinho respondía "amén". Lo repito: amén. Lo mismo le diría al doctor Ben Carson si, Dios no lo quiera, tuviera un problema en la cabeza y fuera a operarme: amén. Sería un pagado de mí mismo, un pedante, un prepotente y un ignorante si me pusiera aquí a discutir las decisiones de un hombre que ha ganado Ligas en cuatro países distintos y con cuatro plantillas diferentes. Supongo que el día que yo gane lo que ha ganado Mourinho estaré en condiciones de venir aquí a hablar sobre los trivotes de los demás. ¿Mi gusto?... A mí me gustó mucho el Madrid en la primera parte y muchísimo en la segunda. Si puedo opinar sobre el sesgo adquirido por otras opiniones periodísticas es porque llevo un cuarto de siglo en este negocio y sé de qué va la vaina, y la vaina va de rencor retenido, acumulado y apunto de desbordar, la vaina va de mediocridad, la vaina va de un burdo intento de asalto al poder del club con las elecciones a la vuelta de la esquina. Porque, por si alguno de ustedes no lo sabe o no se ha enterado, anoche el Real Madrid ganó a un equipo que lleva gastados más de mil millones de euros en tres años. ¿Lo demás?... Filosofía de baratillo.

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