El penúltimo raulista vivo

Alégranos el día, Neymar, alégranos el día

La directiva del Barcelona está, según Mundo Deportivo, encantada con la imagen que de su patrocinador Qatar Foundation se ofreció el otro día en el programa Salvados de La Sexta. Eso es al menos lo que recoge un artículo, sin firma por supuesto, aparecido hoy en dicho periódico. Y yo, que sólo he podido ver un extracto de la entrevista que Jordi Évole le hizo a un señor con turbante y cara de muy malas pulgas llamado Saif Ali Al-Hajari, estoy también encantado con que la directiva del Barcelona esté encantada con la imagen de Qatar Foundation puesto que así se echa abajo, ladrillo a ladrillo, ese falso edificio del aeromodelismo que nos han querido vender entre unos cuantos orates. ¿De forma que para el Barcelona supone un desdoro publicitar a España pero acepta sin embargo los petrodólares de un sistema político que atenta contra los más elementales derechos individuales de las personas?... Estará contenta la Pujola, o sea la señora de Pujol.

Cuando oí al vicepresidente de la institución que le va a pagar al Barcelona un total de 165 millones de euros decir eso de que la libertad de expresión es un "concepto europeo" casi me caigo de la silla. Repetimos: cada cual puede llegar a acuerdos con quien le plazca, con China, con Corea del Norte, con Qatar o con los Emiratos Árabes; lo que aquí se critica es el fariseísmo, la hipocresía, el cinismo de unos directivos que por delante presumen de ser una escuela de vida, un ejemplo universal, y por detrás venden su camiseta a unos señores que se pasan los derechos humanos por el forro de la kandora. He ahí el auténtico y verdadero quid de la cuestión, el meollo del debate. No se puede presumir de UNICEF por las mañanas e intentar tapar por las noches que a uno le paga Qatar.

En cuanto a Neymar, convertido de repente por el periobarcelonismo en el "crack" Neymar en cuanto el club catalán parece haberse interesado en él, únicamente tengo que decir que, si lo que me cuentan es cierto, la jugada maestra del Real Madrid estaría en mi opinión en que el chico permaneciera en Brasil o, en el colmo de la diversión, fichara efectivamente por el Barcelona, según él prefiriera, porque así se deberían ingresar en las arcas merengues la friolera de 180 millones de euros y se podría traer de una vez a Agüero que es el que realmente interesa traer. Si yo fuera Florentino Pérez enviaría cuanto antes a Sao Paulo a José Ángel Sánchez con la única misión de presionar al entorno del chaval para que incumpliera por favor la palabra dada, y algo más, al equipo merengue. Ojalá. Alégranos el día, Neymar, alégranos el día. No nos dejes con la miel en los labios.

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