El penúltimo raulista vivo

Abraham Lincoln no conoció a los Tattaglia

Han esperado los Tattaglia hasta comprobar que el equipo de fútbol del Real Madrid ya no puede ganar ni Liga ni Champions esta temporada para acusar a Florentino Pérez de "intrusivo", palabra que no recoge por ningún sitio el diccionario de la lengua española y por cuya razón me veo obligado a interpretar que de lo que pretenden acusar en realidad al presidente del Real Madrid es de "intrusismo", que sí existe, y cuya acepción es la siguiente: "Ejercicio de actividades profesionales por persona no autorizada para ello. Puede constituir delito". Al fondo a la derecha de esta acusación, que por supuesto no es nueva, se esconde el argumento, que ahora veremos si es o no es cierto, de que el club blanco ficha bien cuando en su organigrama aparece la figura física de un Director Deportivo y lo hace muy mal cuando carece de ella.

Lo primero que convendría decir es que si en el Real Madrid Club de Fútbol hay alguien autorizado para tomar decisiones y para fichar jugadores ése es sin lugar a dudas su presidente. Es, para que nos entendamos, como si yo acusara por ejemplo a Alfredo Relaño de intrusismo en la línea editorial del diario As, no tendría ningún sentido. Si en un periódico hay alguien con la autoridad suficiente para marcar la línea editorial, para decidir la portada o para otorgar credibilidad a una información y no a otra, ése es indudablemente su director. Es también sorprendente que vuelva la burra al trigo cuando acaba de confirmarse que el equipo de fútbol no va a ganar títulos importantes esta temporada y que, sin embargo, no se llamara la atención sobre la gravísima ausencia de un Director Deportivo con nombre y apellidos nada más conquistar el Real Madrid su décima Copa de Europa. O la Supercopa de Europa. O el Mundial de clubes. O la Copa. Y no hace tampoco tanto tiempo que se ganaron esos cuatro títulos, ¿no?...

Tendría todo mi respeto quien, justo al día siguiente de haberse conquistado La Décima, hubiera salido pese a todo denunciando en su periódico la ausencia de una dirección deportiva porque eso querría decir que, más allá de las fobias y las filias que todos tenemos, ese último hombre honrado y bueno sobre la faz de la Tierra creía sinceramente en la necesidad de dicha figura; pero nadie llamó por supuesto entonces la atención sobre esa anárquica situación que se vivía en el club campeón de Europa y del mundo y ahora, justo el día después de confirmarse que el Real Madrid no ganará Liga o Copa de Europa, sí se hace. Y se hace, además, del peor y más paradójico modo posible: utilizando contra el presidente del Real Madrid el triunfo de su equipo de baloncesto en la Final Four. El resúmen de los Tattaglia, que en el fondo son más simples que el mecanismo de un botijo, es el siguiente: Florentino Pérez es el responsable de los fracasos pero no de los éxitos.

¿Es cierto que el Real Madrid acierta en sus fichajes cuando en su organigrama aparecen Juanito, Jorgito, Jaimito o los tres juntos como directores deportivos?... Responder a esa pregunta es tan sencillo como buscar en Google. Con Jorge Valdano como director deportivo llegaron al club Walter Samuel, Woodgate, Gravesen o Flavio Conceiçao, se dejó marchar a Fernando Redondo, no se renovó a Vicente del Bosque y, para sustituirle, se contrató a Carlos Queiroz. En las etapas de Arrigo Sacchi y Benito Floro se trajo a Camacho (dimitió al tercer partido) para sustituir a Queiroz, y la baja de Queiroz, que duró una temporada, fue cubierta primero con García Remón y más tarde con... ¡Vanderlei Luxemburgo!... También se fichó a Diogo, Baptista, Pablo garcía, Robinho, Cicinho o Cassano. Valdano, por cierto, enseñó la puerta de salida a Robben, que hoy sigue triunfando en el Bayern.

Me gustaría añadir que gracias a la sapiencia los directores deportivos que a lo largo de la historia del Real Madrid han sido, el club blanco le quitó al Barça a Figo o vinieron Zidane o Beckham... pero todo el mundo sabe que eso no es cierto. El propio Jorge Valdano, nada más quedar cerrada con éxito la incorporación de Ronaldo, confesó allá por el 1 de septiembre de 2002 que había recibido un Máster de negociación en Harvard. ¿Y de quién recibió Valdano aquel Máster grauito?... Pues todo parece indicar que quien lo impartió no fue otro que el "intrusivo" presidente del club, Florentino Pérez. Gracias a que Florentino ha apartado sus manos de la sección de baloncesto y ha dejado en paz a Sánchez y Herreros, el Real Madrid ha conquistado una Copa de Europa... que llevaba veinte años sin ganar. Y, ¿cuántos responsables de la sección de baloncesto han pasado por el club desde el año 1995? ¿Y con cuántos presidentes, "intrusivos" y no "intrusivos" al mando?... Ya lo dijo Abraham Lincoln: "La demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con las palabras mayores". Y eso que el decimosexto presidente de los Estados Unidos no conoció a los Tattaglia.

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