El penúltimo raulista vivo

A raíz del posado robado de Piqué en el Solteros-Casados de Montilivi...

A raíz del comentario que realicé anoche aquí mismo y el artículo que he firmado hoy para el diario Marca acerca del que, en mi opinión, fue un gesto de postureo de Piqué en Montilivi he recibido un aluvión de respuestas vía Twitter. Filtradas las amenazas y los insultos, la verdad es que han quedado tres o cuatro reflexiones interesantes que me gustaría rebatir aquí, en donde corresponde, en esRadio. Por ejemplo, Sergi Rivera comentaba lo siguiente: "Cuando lo hace mal porque lo hace mal y cuando lo hace bien porque lo hace bien... Hipocresía". No, Sergi, no: hipocresía es ponerse la camiseta de la selección nacional de fútbol y luego jugar al independentismo de salón; hipocresía es ponerle una vela a Dios y otra al diablo, jugar para la selección nacional y sugerir que España es una democracia de segunda división. Yo podré estar equivocado pero no soy un hipócrita, porque además nunca he dicho que lo que hizo el lunes Piqué estuviera mal; lo que yo he dicho es que el gesto de Piqué pidiendo respeto no me convence, y no me convence por la sencilla razón de que llega después de haber protagonizado un montón de faltas de respeto graves que han tenido como destinatario el Reino de España, que es mi casa, a la que tengo cariño.

Lluis Ruiz Valls decía lo siguiente: "Tendiendo puentes, gran mediador de conflictos"... Pero es que el periodismo, querido Lluis, no está para tender puentes ni para mediar, el periodismo libre y crítico está para posicionarse, y resulta que aquí, en esta emisora, lo hemos hecho desde el primer día del lado de la ley, el Estado de Derecho y la Constitución, que no creo que sea algo criticable. Ni quiero ni pretendo tender puentes con Piqué porque tampoco es mi labor; lo que, con responsabilidad, creo que es necesario hacer es contar lo que está pasando, y lo que está pasando es que el mismo futbolista que el lunes pedía respeto se presentó en su día en un acto declarado ilegal por el Tribunal Constitucional para lanzar al mundo el mensaje de que en España no había democracia. Miss Culé comentaba esto otro, y leo textualmente: "Qué tal si Juanma deja de hacer el ridículo y para ya de criticar por lo que sea al Barça y a sus jugadores". Este, querida Miss Culé, es un error muy extendido: yo critico al Barça por haber elegido el papel de Ministerio de Asuntos Exteriores del Independentismo; podría mirar hacia otro lado como, de hecho, hace el noventa y nueve por ciento del periodismo deportivo español, pero no me da la gana. Si Florentino Pérez hubiera apoyado un documento de Compromiso de País Madrileño o Sergio Ramos se hubiera presentado en un acto declarado ilegal por el Tribunal Constitucional, ten por seguro que habría criticado igualmente al Real Madrid. Pero el Real Madrid es un equipo español, que cumple la ley escrupulosamente y que no sobrepasa los límites del Estado de Derecho, mientras que el Barça es lo que es. ¿Los socios y aficionados del Barça queréis que vuestro club deje de ser lo que es en la actualidad?... Pues cambiadlo, pero no nos pidáis a los demás que miremos hacia otro lado, eso no, definitivamente no.

Antonio Campañá decía lo siguiente: "Juanma, eres un mal perdedor. Tus juicios de valor están teledirigidos visceralmente desde tus entrañas repletas de odio a todo lo catalán. Te compran el discurso, vale, pero es deplorable". Mira, Antonio, yo no vendo nada, de forma que es difícil que alguien me pueda comprar algo. Cuando, y hace de esto muchísimos años, alguien pretendió teledirigir mis juicios yo hice simplemente lo que me dio la gana; me parece que cuando utilizas el término "teledirigir" estás pensando en TV3. Y yo, y ya lo he dicho un millón de veces, tengo un montón de amigos catalanes y me encanta Cataluña, entre otras cosas porque es España y me encanta España, pero eso no es óbice para que critique a aquellos catalanes que se saltan la ley y que pretenden cambiar las cosas unilateralmente, como, de hecho; por tener, tengo incluso amigos catalanes que coquetean con el independentismo. Si el presidente del Real Jaén, por poner como ejemplo al equipo de la tierra de mi madre, saliera diciendo mañana que él apoya un documento para que Andalucía se separa unilateralmente de España, lo menos que yo diría del presidente del Real Jaén es que es un tonto a las 3. No es el quién, estimado Antonio, es el qué y el cómo.

RR decía lo siguiente: "Si el Barça mezcla fútbol con política está mal, si lo hace Juanma Rodríguez está bien". Vamos a ver, querido RR, yo mezclo fútbol y política porque antes que yo lo han hecho el Fútbol Club Barcelona y, por poner sólo algunos ejemplos, Oleguer Presas, Pep Guardiola, Xavi Hernández o Gerard Piqué. Si el Barça no dejase entrar a su campo pancartas denigratorias contra mi nación o si Guardiola, Xavi y Piqué no sugirieran que en España hay gente encarcelada por sus ideas, yo no hablaría de esto; quien mezcla, y desde hace 40 años, fútbol y política, es el Fútbol Club Barcelona, yo sigo la estela. Y digo que mezcla fútbol y política desde hace 40 años porque los 40 años anteriores se benefició probablemente más que ningún otro club español de la dictadura del General Franco, a quien, por cierto, condecoró en tres ocasiones. Y, por último, y aunque no tenga que ver directamente con esto, Antonio Moreno decía lo siguiente: "Juanma Rodríguez es, con mucho, el peor periodista deportivo de este país. Por no saber, no sabe ni redactar. Es impresionante pensar cómo ha podido llegar a un medio nacional". Querido Antonio, yo mismo me sorprendo a diario. Sigo aprendiendo de gente como tú, aunque en tu desordenado comentario te hayas dejado por el camino las comas, los puntos y las tildes.

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