El penúltimo raulista vivo

Florentino y la esposa de Lot

Ayer, lo confieso, dije una obviedad como un templo de grande en El Primer Palo, dije que el Madrid vive de hoy. Es una obviedad porque, y dentro por supuesto de sus posibilidades y cada uno con su presupuesto y con la exigencia a la que le somete su propia historia, todos los clubes de fútbol viven de hoy. El Huesca vive de hoy. El Rayo vive de hoy. El Real Madrid vive de hoy. Lo que pasa es que como ni el Huesca ni el Rayo, por poner sólo dos ejemplos, tienen en sus vitrinas trece Copas de Europa, su hoy es menos exigente que el del Real Madrid, que es más acuciante y más resbaladizo. Como decía, ayer dije una obviedad en El Primer Palo, hice un comentario que habría firmado el mismísimo Perogrullo, pero que sentó muy mal a un sector del madridismo, representado ayer en el programa por Paul Tenorio y, a través de Twitter, por Richard Dees. Richard, que es un hombre muy inteligente, salió rápidamente al cruce haciendo otro comentario en la red social del pajarito: "El Madrid vive de hoy, dice Juanma Rodríguez en El Primer Palo. Como dijo Paul Tenorio, eso pensaban en el Barça y por ello están como están, por no mirar más allá de hoy". Este fue el tuit de Richard, retuiteado, por cierto, por otra persona muy inteligente y por la que siento admiración, mi amigo Manolo Matamoros. Y a mí, qué queréis que os diga, me preocupa esa reacción, comprada, por cierto, por muchos madridistas. Me inquieta. No me ha dejado dormir.

Según yo lo veo resulta tan poco creíble criticar por todo a Florentino Pérez como elogiarlo por cada cosa que hace. Lo digo, más que nada, porque podría llegar a suceder que quienes ven intereses creados detrás de la crítica permanente también los vieran detrás del elogio non stop. Florentino Pérez ha hecho muchas cosas bien, muchas, y otras no tanto. Pero es normal y no pasa nada por decirlo porque Florentino Pérez es un ser humano. Seguro que él se levanta a diario diciéndose a sí mismo que su intención es tener un cien por cien de aciertos en todas sus decisiones, pero eso es muy complicado. Emilio Butragueño dijo que Florentino es un ser superior pero no lo es, no es un ser superior. Yo creo que el éxito de Florentino es que trabaja más que el resto y como, además, es muy inteligente, saca ventaja a todo el mundo. Butragueño dijo lo que dijo porque trabaja para él.

Al lío: resulta que la situación de quiebra técnica por la que atraviesa ahora mismo el Barcelona, y que algunos llevamos denunciando y presagiando durante un montón de años, le sirve de repente a un sector del madridismo para justificar que el Real Madrid no se mueva, no haga ni un solo movimiento, permanezca quieto, paralizado cual estatua de sal como cuenta la Biblia que quedó la esposa de Lot. Y lo que yo, como madridista, exijo, si es que puedo exigir algo, que tampoco lo tengo demasiado claro, es que la dirección deportiva trabaje y se esmere para conseguir cumplir con la palabra dada por el propio Florentino Pérez, que en El Chiringuito habló de renovación y de ilusión. Fue Florentino, y no yo, quien empleó esos dos términos, renovación e ilusión. Y me parece que Florentino está más enterado y es más consciente de la situación económica por la que atraviesa el Real Madrid que Paul Tenorio, Richard Dees, Matamoros o yo mismo. Y lo que yo digo es que, a 21 de julio, no puede decirse que la renovación vaya a ser presentar a Alaba y al de Arroyo de la Miel. No puede ser. Eso no es renovación, eso es más de lo mismo.

El Barcelona está en quiebra y el Real Madrid es un ejemplo de dirección financiera. Bien. Ya está. Dicho queda. Pero lo que yo digo es que a mí, como madridista, no se me puede obligar a elegir entre el blanco o el negro, que es lo que anoche decía Paul Tenorio. ¿Por qué va a tener que acabar el Madrid quebrando como el Barcelona si se mueve inteligentemente en el mercado como lo hacen, por ejemplo, el Atlético de Madrid o, sin ir más lejos, el propio Sevilla? El Sevilla, que también necesita liberar límite salarial porque tampoco quiere acabar como el Barcelona, está muy cerca de traspasar a Bryan Gil al Tottenham y, a cambio, se quedaría con Lamela y 25 millones de euros más. A eso le llamo yo trabajar con inteligencia. Monchi, que también sabe como sé yo que el Sevilla, como todos los clubes de fútbol, vive del hoy, firma una operación redonda porque, además, eso le permite no tener que malvender a Jules Koundé llegado el caso.

Más allá de que venga o no Mbappé, eso es lo que yo le pido a la dirección deportiva del Real Madrid, que trabaje como lo hace la del Atleti, que tampoco quiere acabar como el Barcelona pero que acaba de cerrar la incorporación de Rodrigo de Paul y que, al menos durante un tiempo, ha manejado el nombre de Griezmann. ¿Eso no lo puede hacer el Madrid? ¿O es que el Madrid está irremisiblemente abocado a repetir que Mariano no se quiere ir y que el jeque no quiere vender? Incluso el Barcelona, estando como está, se ha hecho con el Kun y mañana presenta a Depay. A la dirección deportiva del Real Madrid, que vive de un hoy que ahora mismo es muy triste porque viene de un año en blanco, hay que exigirle, del mismo modo que hay que exigirle a los jugadores o al entrenador. Porque la dirección deportiva del Real Madrid también lleva esa camiseta, también luce ese escudo y, como el resto, tiene una responsabilidad mayor que el de otras direcciones deportivas que no tienen a sus espaldas trece Copas de Europa. Y lo que no puede hacer el madridismo es apostar por el estancamiento porque el Barcelona lo haya hecho fatal durante muchos años. Al Real Madrid, que lleva siendo un ejemplo económico desde que llegó Florentino, hay que pedirle ilusión. Y si tu plan consistía en apostarlo todo por jugadores jóvenes con posibilidades de despuntar en el futuro pero resulta que el futuro es ahora el presente y en ese presente esos jugadores no han tirado la puerta abajo... el Real Madrid tiene que tener un plan B, está obligado a tenerlo, debe ilusionar a su afición. No lo he dicho yo, lo ha dicho el propio Florentino, que también sabe que, a lo largo de sus 120 años de historia, el Real Madrid siempre ha vivido de lo que ha hecho en el día de hoy. Es de Perogrullo, lo sé.

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