El penúltimo raulista vivo

Florentino versus Florentino

Hoy Florentino Pérez, que es muy consciente del puesto que ocupa y de la repercusión mundial que pueden tener sus gestos o sus palabras, ha cometido un ligero desliz que es impropio de él. Visitaba el presidente del Real Madrid las instalaciones de El Debate, un nuevo diario digital al que aprovecho para dar desde aquí la bienvenida, cuando, preguntado por las declaraciones de Mbappé de ayer a Radio Montecarlo, al presidente del Madrid se le ha escapado al parecer un "tendremos noticias de él el 1 de enero". Dicen que el diablo está en los pequeños detalles y, puesto que no existe soporte sonoro de las palabras de Florentino, para saber qué ha querido decir el presidente del Real Madrid deberíamos poder contextualizar sus declaraciones: ¿Ha querido decir que existe una posibilidad de que el Madrid incorpore al jugador en enero? ¿O que en enero Mbappé hará público su fichaje por el Real Madrid? ¿O no ha querido decir nada de eso? ¿Qué narices ha dicho? ¿Y cómo? Ahí está el diablo, en el detalle.

Si pillabas hace treinta años al presidente del Real Madrid hurgándose la nariz en un semáforo de la calle Padre Damián no pasaba nada; si hoy pillas al presidente del Real Madrid hurgándose la nariz en el mismo semáforo, al minuto siguiente la foto está circulando por todo el mundo. Y eso es precisamente lo que ha sucedido con las declaraciones de Florentino, que al minuto siguiente de ser realizadas estaban siendo rebotadas por todo el planeta. Hasta tal punto ha agitado y excitado al mundillo del fútbol lo dicho por Florentino que ha tenido que matizarse a sí mismo tirando de manual: "Mis palabras han sido malinterpretadas. Lo que dije es que tenemos que esperar hasta el año que viene para saber, siempre con respeto al PSG con el que tenemos buenas relaciones". Y aquí abro un paréntesis: el Real Madrid tiene buenas relaciones con el Paris Saint Germain porque debe ser que nadie en el club lee la prensa, escucha la radio o ve la televisión porque hace tres días como quien dice que el director deportivo del club francés, un tal Leonardo, les puso a parir. Cierro paréntesis.

Tengo la tendencia a pensar que la primera toma es la buena. Y no me refiero sólo al caso concreto de Florentino de hoy sino en general. La primera toma es la buena. También en el cine. Si lo piensas mucho, si lo elaboras demasiado, si te pasas con la cocción... en fin, de ahí no sale nada bueno. La matización de Florentino es inteligente pero, si yo tuviera que apostar, diría que dijo la verdad de lo que sentía cuando afirmó que el 1 de enero habrá noticias de Mbappé. Y esto, en el momento procesal por el que atraviesa la titubeante actualidad deportiva del equipo de Ancelotti, es bueno, es positivo, viene bien. Si porque el tono de las declaraciones de Kylian a L'Equipe no es demasiado optimista con respecto a la posibilidad de que acabe recalando en el club blanco la temporada que viene. Dice que si se hubiese ido en verano, sólo lo habría hecho al Madrid, pero no dice nada del verano que viene. Habla en pasado: "En julio pedí", "si me hubiese ido", "no quería renovar", "quería que todo saliera bien"... Habrá, por supuesto, quien diga que en pleno mes de octubre de 2021 Mbappé no puede decir que se va a marchar al Madrid en junio de 2022, pero no tengo la sensación de que Kylian sea de ese tipo de personas que no dicen lo que piensan y el mejor ejemplo de esto que digo son sus declaraciones de ayer a RMC ampliadas hoy en el diario deportivo más influyente del mundo.

Por algún lado he leído que Mbappé ha dicho que la oferta del Real Madrid llegó tarde. Y estoy seguro de haberle oído a Leonardo decir que tiene la impresión de que el Madrid hizo su primera oferta al PSG a finales de agosto para que el propietario del club no tuviera otra salida que decir que "no". Y hoy, en Jugones, Josep Pedrerol ha insistido en que Mbappé sigue queriendo venir al Real Madrid, sí, pero que una parte de su entorno prefiere que amplíe su contrato con el PSG. Supongo que todo dependerá de si, de aquí a junio, a Mbappé le convencen de que él también formó parte de un teatrillo sin saberlo y que su papel no era otro que el del Polichinela. A lo mejor ha llegado el momento de ser menos diplomático, de querer tener unas relaciones tan extraordinarias con todo el mundo y de dar un paso al frente de una vez. El Nobel de la Paz lo conceden dentro de poco y es un galardón que está casi tan desprestigiado como el de Literatura pero, aún así, con un Nobel no se abre la defensa del Español y con Mbappé es probable que sí. Y, que yo sepa, el Real Madrid compite por títulos futbolísticos y no por éxitos espirituales. Ojalá el primer Florentino, el desprovisto de miedo a que se sepa la verdad, tenga razón mientras que el segundo Florentino, el matizado y más calculador, haya dicho lo que no tiene más remedio que decir después de ser sincero. Ojalá lo tenga todo atado porque si no...

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