El penúltimo raulista vivo

A 'llorard' a la ventanilla de Piqué

Iba a decir que me parece ridículo, absurdo, que un club del prestigio que tenía (porque cada vez tiene menos) el Fútbol Club Barcelona haga bandera de una jugada, la que sea y a favor o en contra, para justificar una derrota que casi, casi le apea de la final de la Copa. Iba a decirlo, en serio, de verdad que iba a decirlo; iba a decir que me parece mentira que un club como el Barça, que como decía el otro día ha sido claramente beneficiado por los árbitros desde Ángel María Villar hasta aquí, asome la cabeza por Twitter o por Instagram para echarle al colegiado la culpa de una derrota merecida y que trabajó duramente el Sevilla, que es un equipo muy serio. De verdad que iba a decirlo. Iba a decir que es kafkiano que el único club español que reconoció, a través de uno de sus vicepresidentes, que el Barcelona era beneficiario de lo que él catalogó en su momento como "saldo arbitral" porque resulta que, en contra del voto colegiado de la Liga y acordado previamente por todos, Laporta se desmarcó ofreciéndole su apoyo al citado Villar en vez de apostar por Gerardo González, salga ahora con la milongaza del VAR, del VOR, del VIR y del VUR.

Iba a decir todas estas cosas pero no las voy a decir, no señor, y no las voy a decir por la sencilla razón de que, comparado con el ridículo de Setién, lo de las redes sociales es una burla de Segunda B. El 7 de julio del año pasado, y acerca del fichaje de Quique Setién, José María Bartomeu, que es quien lo contrató, decía lo siguiente en sendas entrevistas concedidas a RAC1 y Cataluña Radio: "No me arrepiento de haber destituido a Ernesto Valverde, hacía falta un cambio y Quique Setién ha traído aires nuevos y nuevas ideas. Continuará. Estoy bastante contento de la evolución del equipo. En los últimos partidos ya he visto una mejora. Si no ganamos la Liga (que, por cierto, no la ganó porque lo hizo el Real Madrid), después aún nos queda la Champions": la Champions del Bayern, 8-Barcelona, 2, añado yo. Y decía Bartomeu, ‘me encanta el VAR y la tecnología para ayudar a los árbitros’. Y, en referencia al Madrid, apuntillaba: "En las últimas jornadas ha perjudicado a unos equipos y ha beneficiado a otro". Ayer, según parece, benefició al Sevilla.

El 7 de julio Bartomeu decía sobre Setién que iba a continuar en el banquillo, que estaba muy contento, que había traído aires nuevos y nuevas ideas y que el equipo había mejorado un montón y el 17 de agosto el Fútbol Club Barcelona destituía al susodicho Setién. Del 7 de julio al 17 de agosto. De los aires nuevos y las nuevas ideas a la patada a seguir en un mes y diez días. Luego se sabía que el club azulgrana no había pagado a su ex entrenador e incluso que tenía paralizada su indemnización por despido porque alegaba su incapacidad para dirigir al equipo. Aires nuevos, nuevas ideas, despido, demanda de Setién y paralización de la indemnización porque el mismo club que le había contratado y cuyo presidente reconocía que estaba muy satisfecho decía ahora que era un incompetente. De modo que sí, reconozco que iba a decir que lo del community manager del Barcelona me parece increíble pero, sinceramente, al lado de todo esto es un escándalo de Segunda B, un escandalillo.

Eso sí, a ver si tengo suerte y Koeman me presenta a todo el mundo. Todo el mundo le dijo al entrenador del Barcelona que lo de Suso sobre Jordi Alba había sido penalti, todo el mundo, pero yo escucho a todo el mundo decir justamente lo contrario, o sea que no lo fue ni de lejos. Debe ser que él habla con Todoelmundo Sánchez y ha dado la casualidad de que yo he oído a Todoelmundo Pérez, pero lo de Koeman empieza a ser lastimoso. Puedo llegar a entender que él haya llegado a la conclusión de que, en el caso de no ganar ningún título este año, tiene menos posibilidades de seguir la próxima temporada que yo de fichar por Chicago Bulls. Eso lo entiendo. También entiendo que, reflexionando acerca de eso, Koeman tuviera más o menos claro que el único modo de ganar algo podía ser la Copa. Eso también lo comprendo. Pero, ¿un entrenador del Barcelona echándole la culpa al empedrado? ¿En serio? Dicen que a Juan Belmonte le preguntó un grupo de aficionados si pensaba que un torero que estaba empezando acabaría siendo un fenómeno: "¿Fenómeno ese chaval? ¡Si se le hincha la cabeza, sí!", respondió. Y eso me parece a mí que va a pasar ahora con la etapa de Koeman, que sólo será recordada si, de repente y sin previo aviso, a su entrenador empieza a crecerle increíblemente la cabeza en mitad de un partido. Felicite usted al Sevilla y trabaje más. Llegue antes, como hace Lopetegui. Y váyase después. A llorard a la ventanilla de Piqué.

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