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Especial San Valentín: Mousse de Oreo

¡Hola cociner@s!

Hoy os traigo un postre muy sencillito y que a los más golosos os va a encantar.

Quería hacer una cosa sencillita con la que pudierais sorprender a vuestra personita especial en San Valentín (y el resto del año ;) ) así que opté por una mousse, que combinada con las riquísimas galletas Oreo, tenemos un postre de ole!!

Así que bueno, un postre muy ligero no es precisamente… ¡¡pero está tan rico!! Para hacerlo de vez en cuando no está mal, ¿no?

Y para los fans de Oreo, encontramos otra opción para comer las riquísimas galletas.

Ingredientes
  • 400 ml. de nata de postres
  • 3 hojas de gelatina neutra
  • 50 ml. de leche
  • 20 galletas Oreo
  • 8 cucharadas de azúcar

Para los que no conozcáis la gelatina neutra, os puedo decir que ayuda a que la textura de la mousse sea más consistente. La podemos encontrar fácilmente en prácticamente cualquier supermercado. También la venden en polvo, pero yo este formato no lo he utilizado nunca, así que no os podría indicar cantidades.

Truco: antes de ponernos manos a la obra, meteremos la nata en el frigorífico. De esta forma estará bien fresquita y será más fácil montarla.

Elaboración

-   Ponemos las hojas de gelatina a remojo en un cuenco con agua durante 5 minutos.

-   Mientras, ponemos a calentar la leche a fuego medio.

-   Sacamos la gelatina del agua (tiene que estar blandita),

y la echamos en la leche.

-    Removemos con una barilla para disolver la gelatina.

-   Trituramos las galletas. Ahora bien, la forma en que lo hagáis depende de la textura que queráis darle a la mousse:

  1. Si queréis que sea súper suave y que no tenga trozos: pulverizamos las galletas en una picadora.

2.  Si queréis encontrar trocitos de galleta entre la mousse, coged los paquetes de galletas, y sin abrirlos, los retorcéis con las manos. De esta forma haremos rápidamente los trocitos.

3.  Una tercera opción, es que pongáis tanto galletas pulverizadas como en trocitos (yo opté por ésta).

-    Montamos la nata.

-    Cuando esté a mitad montar, añadimos con cuidado el azúcar y le leche con la gelatina. Tenemos que tener cuidado porque la leche no puede estar caliente (para que no nos baje la nata), pero tampoco puede estar fría del todo, porque sino la gelatina espesará.

Nota.- la cantidad de azúcar a añadir es un poco personal. Si queréis, podéis echar un poquito menos de la que os he indicado, y al final, cuando esté todo mezclado, vais probando la mousse y añadiendo azúcar en caso de que creáis que le falta.

La nata estará montada cuando veáis que se pega en la pared del recipiente y que al pasar la barilla deja “marca” (como en la foto de arriba). Cuidado no os paséis batiendo, que sino bajará…

-    Añadimos la galleta con cuidado y mezclamos con una espátula realizando movimientos envolventes.

-   ¡Y ya hemos terminado! Ahora dejaremos enfriar un par de horas y ¡¡a comer!! Ñaaam!!

Como podéis ver, he espolvoreado un poquito de galleta por encima de la mousse.

Yo he elegido para servir la mousse estas estupendas tulipas de chocolate de Dicar, que podemos encontrar en Mercadona y Consum. ¡Están riquísimas!

Y con esto me despido. En unos días una nueva receta que os va a sorprender ¡magdalenas saladas!

¡Feliz semana y Blog Appétit!

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