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Segóbriga: Roma está a 100 Km. de Madrid

Durante siglos los lugareños llamaron al cerro en el que está Segóbriga la Cabeza del Griego, imagino que debido al descubrimiento fortuito de alguna estatua o vaya usted a saber por qué razón perdida en el tiempo. El caso es que, fuese por lo que fuese, no andaban tan desencaminados: de griego no pero sin duda que de romano, ya que bajo los campos de labranza y un delicioso paisaje castellano se encontraba una de las ciudades romanas más importantes de Hispania.

Desde luego que no era tan conocida como Emerita Augusta, Tarraco o Sagunto, pero sí era una de las poblaciones más grandes y pujantes del centro peninsular, probablemente mayor que la propia Segovia, a pesar de que la espectacularidad del acueducto nos pueda hacer pensar lo contrario.

Y prueba de esa importancia son los restos que hoy podemos visitar: un precioso teatro, un anfiteatro en el que se calcula que cabían 5.500 personas, termas, calles, un monumental foro... incluso los restos de un circo inacabado pero en el que al parecer sí llegaron a disputarse carreras.

Un viaje en el tiempo

Un detalle que hace Segóbriga un lugar diferente de otros yacimientos es la posibilidad de visitarlo casi en completa soledad, primero porque no está en mitad de una ciudad, como los restos romanos en Alcalá de Henares o el propio Acueducto de Segovia (salvando las distancias claro), y segundo porque, a pesar de que recibe bastantes turistas cada día, si llegamos pronto podremos recorrer la ciudad solos o prácticamente solos, incluso en un fin de semana.

Así, es posible caminar por la arena del anfiteatro sin que nadie nos moleste, las fotos saldrán sin turistas disfrazados de turistas, podremos recorrer las calles en completo silencio e imaginando cómo eran hace 1.800 años o visitar las termas (había dos en la antigua Segóbriga) e incluso ver las taquillas en la que los ciudadanos dejaban su ropa antes de tomar sus baños.

La visita, en definitiva, resulta mucho más encantadora que lo que suele suceder, nos da una idea más cercana de lo que debía ser la ciudad de Segóbriga en el pasado, no desde un punto de vista científico por supuesto (aunque hay un montón de sencillos pero prácticos paneles explicativos), sino por las sensaciones que tendremos.

Un teatro y un museo

Uno de los lugares más bonitos y espectaculares de la ciudad es el teatro, pequeño pero realmente muy especial y con características que llaman la atención hoy en día como su perfecta acústica, que ya pude comprobar hace casi 25 años en una excursión con mi instituto (¡qué tiempos!).

Al haberse perdido la escena (la construcción de varios pisos que tenían los teatros romanos tras el escenario) desde las gradas podemos contemplar la llanura manchega, un poco secarrienta y menesterosa pero que realmente nos recuerda a la idea que por las películas o por lo que sea tenemos de la Hispania romana.

Una idea, por cierto, que al parecer se acerca bastante a la realidad y esa integración en un paisaje real y creíble es otra de las razones por las que, como ya apuntaba más arriba, Segóbriga es un lugar bastante especial y una experiencia no sólo lectiva sino también agradable e interesante.

Por último, el yacimiento cuenta también con un centro de interpretación que nos ayuda a conocer algo más cómo eran la antigua ciudad y la vida de los ciudadanos que vivían allí, así como a calibrar la importancia del yacimiento.

Además, un pequeño pero muy interesante museo recoge alguno de los hallazgos que se han encontrado en Segóbriga, que por cierto, son sólo una parte de lo que guarda la tierra ya que, campaña tras campaña, los arqueólogos todavía van encontrando cosas.

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ACTUALIZACIÓN:  Como bien señala nuestro primer comentarista de apropiado nombre Perdido, se me ha olvidado decirles dónde está Segóbriga. No es que dude de que ustedes pueden, San Google mediante, encontrarlo por su propia mano, pero lo suyo era indicar que este lugar del que he hablado tanto está a la altura del Km. 100 de la A3, en un desvio convenientemente indicado y muy cerca de Uclés, otro lugar que vale la pena conocer. Disculpen las molestias y gracias a nuesto apuntador.

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