Artículos de viaje

El desplome del turismo, la cuarta catástrofe de Japón

Ya hemos hablado por aquí en algunas ocasiones de la relación no siempre fácil entre información y viajes y, sobre todo, entre las situaciones de catástrofe o conflicto y el impacto desproporcionado que cualquier acontecimiento puede tener en el turismo tras pasar por el espejo tantas veces deformado de los medios.

El último caso es el de Japón, en una historia en la que se han unido la manipulación y la desgracia en un grado más que notable: primero el terremoto más grande de las últimas décadas seguido de un brutal tsunami.

Para que se hagan una idea de la enormidad del sismo, el de este miércoles en Lorca (por cierto, mi más sentido pésame a los afectados) liberó una energía equivalente a unas 200 toneladas de TNT mientras que en el caso de Japón fueron 240 millones de toneladas.

Después, la puntilla de una historia complicada que ha sido brutalmente manipulada por medios y políticos occidentales: los problemas de la central nuclear de Fukushima, el "Apocalipsis" que nunca llegó.

Con la intención de hablar de todo esto la Embajada de Japón en Madrid organizó esta semana un encuentro entre sus responsables de turismo, periodistas especializados y representantes de tour operadores y agencias de viaje para explicarnos, quizá cabría decir recordarnos, que Japón es hoy por hoy no sólo un lugar seguro al que viajar sino y sobre todo un sitio en el que todo funciona a la perfección y, por tanto, el turista podrá disfrutar de su experiencia sin problemas.

Butragueño San

Uno de los ponentes invitados por la embajada japonesa fue Emilio Butragueño, el famoso futbolista y hoy directivo del Real Madrid, que al parecer es un enamorado del país asiático.

Butragueño recordó un par de cosas que pese a ser evidentes se suelen olvidar en este tipo de situaciones. La primera fue que es el momento de mostrar nuestra solidaridad con un pueblo como el japonés, que ha sufrido una tragedia descomunal tras la que necesitan nuestra ayuda. Y la mejor ayuda que podemos darles es viajar allí y gastar nuestro dinero.

La segunda, y copio la frase textualmente, que "en este tipo de situaciones hay que actuar con objetividad y serenidad y no hay que dejarse llevar por informaciones interesadas".

En este punto creo que conviene recordar la brutal campaña que medios, gobiernos, ecologetas y pseudocientíficos han emprendido contra Japón como una forma, torticera y falaz, de luchar contra la energía atómica. Citaremos algunos ejemplos de memoria: análisis "científicos" que predecían hace meses una catástrofe "en uno o dos días"; decisiones en torno a la energía nuclear tomadas con prisa y poco antes de elecciones; políticos anunciando el Apocalipsis; informaciones sobre Fukushima ilustradas con imágenes de los destrozos del tsunami...

En definitiva, en Occidente jugábamos al ecologismo, al populismo y al amarillismo, pero nuestros jueguecitos tenían consecuencias serias: el turismo a Japón, que representaba un 5% de la economía nipona antes de la triple catástrofe, se ha desplomado radicalmente.

Es decir, estamos hablando de millones y millones de yenes en pérdidas a sumar a los millones y millones causados por los desastres naturales.

El testimonio de Daniel García

La presentación también contó con las palabras de un compañero de profesión, Daniel García, que ha visitado hace muy poco el país del sol naciente. Nos contó buena parte de su estupendo (y envidiable) recorrido de nueve días y trató de transmitirnos un mensaje claro: todo funciona perfectamente, todo lo que tiene interés se puede visitar (no creo que nadie estuviese pensando antes del 11M en hacerse un viajecito a Fukushima) y todo se puede comer y beber sin preocuparse.

Daniel repitió la palabra "normalidad" no menos de una docena de veces y esta es exactamente la situación actual en Japón, con las excepciones lógicas que todos podemos entender y que no afectarán al 99,9999% de los viajes: áreas especialmente castigadas por el tsunami y el perímetro de 30 kilómetros de diámetro alrededor de la central de Fukushima.

Algunos países han reiniciado ya sus programas de viajes en grupo a Japón, si bien tímidamente, pero no es el caso de España: nuestro 100% de cancelaciones para viajes en grupo sigue vigente y sólo visitan el país algunos compatriotas despistados que viajan por su cuenta.

Hay que recordar que en 2010 más de 45.000 españoles visitaron Japón y tenían buenas razones para ello: sin duda era uno de los destinos más atractivos del mundo. Ahora sigue siéndolo y no hay razones para dejar de ir. Ninguna.

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