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Alerta turistas: fotografiar Londres te puede traer problemas

Descubro gracias a un amigo una sorprendente noticia en el The Guardian inglés que nos cuenta que, en virtud de una aplicación un tanto torticera de sección 44 del Terrorism Act (la ley introducida en el Reino Unido tras los atentados de julio del 2005 en Londres), fotografiar edificios representativos de la capital británica puede convertirse poco menos que en un deporte de riesgo.

Y es que la propia Policía ha pedido a los vigilantes de seguridad de locales y edificios londinenses a que “alerten” de posibles comportamientos “sospechosos” como tomar fotos de un edificio o hacerle un dibujo, ante el peligro de que se trate de un peligroso terrorista camuflado de inocente turista.

Las casas del Parlamento y la Abadía de Westminster | Foto del usuario de Flicker Trodel

La polémica sección 44 de la Terrorism Act permite a los policías, siempre según la interesante información de The Guardian, parar e interrogar a cualquier persona en determinadas zonas designadas, sin necesidad de que haya un comportamiento “sospechoso” previo.

Al parecer, en la mayoría de zonas de Gran Bretaña esto ha sido atemperado por el sentido común de muchos agentes, pero este no parece haber sido el caso de Londres, donde se han dado bastantes casos en los que fotógrafos aficionados o profesionales se han visto como sospechosos policiales interrogados y registrados por oficiales del cuerpo se ve que no muy ocupados.

Especialmente llamativo es el caso de Grant Smith, fotógrafo de arquitectura que supongo que desconocía hasta el momento la naturaleza poco menos que clandestina de su profesión, pero que ya ha tenido no uno sino dos poco gratificantes encuentros con la Policía, en uno de los cuales incluso fue inmovilizado por los agentes con los brazos a la espalda.

Tampoco es tan raro

Otra lectura de la noticia que conviene no olvidar es que esto llama poderosamente la atención en un país como el Reino Unido, con un inveterado respeto por los derechos del individuo y la privacidad (tanto que ni siquiera tienen DNI), pero en otros lugares ya pasa desde hace años. Por ejemplo, en España.

Sí, no exagero y tampoco digo que no me parezca comprensible, pero si uno intenta hacer fotos en una estación de tren, por ejemplo, rápidamente verá como un amable o menos amable agente de seguridad privada se nos acerca y nos informa de que está prohibido hacer fotos allí. De persistir en nuestra actitud no me cabe duda de que antes o después (y más antes que después) hará acto de presencia un policía.

¿Es esto una muestra de “psicosis” tras los grandes atentados que ciudades como Madrid o Londres han sufrido (o en el caso de mi ciudad por la casi eterna amenaza de ETA)? Pues, modestamente, creo que lo podríamos llamar psicosis si se tratase de una respuesta delirante a algo no ocurrido, pero lamentablemente los atentados han tenido poco de imaginario, así que no es tanto que a las sociedades o a los gobiernos se les haya ido la cabeza como una respuesta, acertada o no, a una amenaza real.

Otra cosa es que los gobiernos siempre estén al quite para ir jodiendo al ciudadano.

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