¡Arráncalo, por Dios!

Verstappen preocupa a Mercedes

Mercedes ha perdido más de lo que ha ganado: ha perdido lo más importante, el liderato de la clasificación de pilotos.

Si bien han sido los ganadores del Gran Premio de Turquía, Mercedes ha perdido más de lo que ha ganado: ha perdido lo más importante, el liderato de la clasificación de pilotos. Max Verstappen cruzó la línea de meta en segunda posición y Hamilton fue quinto, lo que ha colocado de nuevo al holandés a la cabeza de la tabla de clasificación, pero con una ventaja mínima de seis puntos.

Hamilton, que salía desde la undécima posición después de penalizar por cambio de motor, creía que la lluvia le ayudaría a escalar hasta el podio y mantener así el liderato del Mundial, pero parece que el piloto inglés ha perdido la suerte del campeón y le costó más de lo normal cumplir con su remontada.

Primero fue Tsunoda, luego se enfadó consigo mismo por no poder ganar la batalla frente a Sergio Pérez y al final la bronca se la llevó su equipo, con el que incluso llegó a desconectar la radio al final de carrera, cuando tras cambiar los neumáticos sufría para mantener la quinta de posición por un problema de graining en las gomas.

Una carrera muy complicada en lo técnico y en lo emocional para Hamilton después de haber demostrado durante todo el fin de semana que el Mercedes era el mejor coche; de hecho lo fue, pues Bottas se anotó, posiblemente, su última victoria con el equipo de las flechas plateadas.

Ahora le toca a Max Verstappen y a Red Bull conservar el liderato y apretar en el sprint final del campeonato. Quedan sólo seis grandes premios que a priori le favorecen a Mercedes, pero creo sinceramente que Hamilton necesitará algo más que de costumbre para superar a Michael Schumacher, en número de mundiales, porque me da la sensación de que el Olimpo le ha retirado el trato de gracia que suelen otorgar a los campeones en forma de suerte.

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