¡Arráncalo, por Dios!

Verstappen coge el Mundial por los cuernos

Las sospechas sembradas en los anteriores grandes premios se han confirmado en Estiria donde las flechas de Mercedes han dejado de apuntar a la primera posición que ahora defiende como un toro el Red Bull de Max Verstappen.

Nada o poco ha podido hacer Lewis Hamilton que ha visto como le han ganado al más puro estilo Mercedes, liderando desde la salida y con una distancia de casi un minuto en el momento de cruzar la línea de meta. Así es como ha conseguido el piloto holandés la cuarta victoria de la temporada sin dar opción a Hamilton que nunca se acercó lo suficiente como para inquietar a Verstappen y ya está a más de 18 puntos del inglés en la general.

En Mercedes ya suenan todas las alarmas y lo confían todo a nuevos componentes que mejoren el rendimiento del coche y le devuelva el esplendor de temporadas pasadas. No será fácil porque Adrian Newey ha vuelto hacer magia con el último kit aerodinámico incorporado al Red Bull, ese alerón trasero que pese a que sean más o menos flexibles de lo normal o de lo permitido, le han permitido hacer del monoplaza del toro el más rápido de la parrilla y lo ha puesto a disposición del piloto más hambriento del paddock.

Ya se notan los vientos de cambio en la F1, y lo cierto es que se agradece algo de lucha, se agradece no saber quién ganará y se agradece ver sufrir a los Mercedes que han vuelto del reino de los cielos para mancharse en el barro con los mortales.

Y a río revuelto, ganancia de pescadores, es el refrán que deberían aplicarse en Ferrari. Sé que sus problemas con la degradación de los neumáticos es un hándicap difícil de solucionar pero es tiempo para usar la imaginación, la astucia y la estrategia. La misma que les ha permitido este domingo salvar los muebles y ser, tanto Leclerc como Carlos Sainz, los protagonistas absolutos después de Verstappen, y firmar una séptima y sexta posición respectivamente.

Alonso, como perro viejo que es, y ahora que él mismo ha asegurado que ha empezado a divertirse con el coche y ya es él mismo, el piloto que siempre supera a sus compañeros de equipo, debería oler sangre y atender a cualquier oportunidad que se le presente para volver al tan ansiado podio. Habrá que aprovechar los cambios para posicionarse en la nueva Fórmula 1 que está por venir.

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