¡Arráncalo, por Dios!

¿Por qué Fernando Alonso confía tanto en el Alpine 2022?

La primera de las razones es que hacía tiempo que la marca francesa no ponía tanto empeño y recursos en un proyecto en la F1. El primero de los activos y posiblemente uno de los más valiosos, es el propio Fernando Alonso que conoce bien la F1 y a Renault, firma principal que está detrás de Alpine.

Junto a él, y liderando el proyecto deportivo de la marca del rombo está Luca de Meo quien ha cambiado desde el equipo técnico, la mentalidad de trabajo y hasta la sede que ha sufrido una importante reforma. Laurent Rossi, CEO de Alpine Cars es el encargado de coordinar a dos hombre que son sinónimo de carreras y de victorias; Marcin Budkowski, ingeniero que ha conocido y trabajado con Ferrari, McLaren y hasta con la FIA; y Davide Brivio, un reconocido jefe de equipo de MotoGP que recientemente ha conseguido con Joan Mir conseguir un nuevo mundial para Suzuki.

Un hombre ya conocido y que ha coincidido en más ocasiones con Fernando Alonso es Pat Fry, director del chasis y que nos suela de la época del piloto asturiano en McLaren. Por último, y uno de los que más trabajo y responsabilidad tendrá para el próximo año es el director de motores, Rémi Taffin, uno de los responsables de propulsores en la época dorada de Sebastian Vettel con Red Bull.

Un equipo que se entendió desde el primer día, según el CEO Rossi y que está empeñado en proporcionarle a Fernando Alonso el mejor coche fabricado nunca antes por Renault y que tome el relevo de los Mercedes. De hecho la idea que sobrevuela a los ingenieros de Essonne está inspirada en el motor Mercedes de este año, es decir, la idea sería dividir el turbo y el compresor para poder conseguir un coche extremadamente veloz.

Pero para poder alcanzar los objetivos Alpine ha tenido que sacrificar la presente temporada y poner todo los recursos, que son limitados, a trabajar para 2022 cuando el cambio de normativa de una posibilidad de que las cosas cambien y los contrapesos de poder en la parrilla de la Fórmula 1 también. Es por eso que el Apine de este año cuenta con uno de los motores más lentos de la parrilla y con menos evoluciones. De hecho poco o nada se diferencia el coche de este año con el de la temporada pasada.

Es por eso que la ilusión, el empeño y la confianza están puestos en 2022. Una prueba de fuego para Alpine y posiblemente la última bola de partido para Fernando Alonso, quien no quiere ni oír hablar de títulos sin antes comprobar la eficacia y fiabilidad de su último compañero de viaje en la F1.

A continuación