¡Arráncalo, por Dios!

La victoria de Hamilton no es suficiente

La verdadera carrera tan sólo duro dos vueltas: un paso a dos, como se diría en ballet, entre Hamilton y Verstappen que terminó con el holandés impactando contra las protecciones y con el inglés con una sanción, muy dudosa, de 10 segundos.

Los dos pilotos nos devolvieron a los años noventa cuando Senna y Prost dibujaron en paralelo el circuito de Suzuka, pero el espectáculo duro poco y dejó al líder fuera de juego en una carrera en la que pronto se añadieron otros protagonistas inesperados, los Ferrari y McLaren.

Parecía que la victoria de Hamilton estaba escrita, y los diez segundos no iban sino a hacer más épica la remontada y la vuelta a lo más alto del podio, aprovechando que Verstappen ya no era un problema. Pero batallas como la de Hamilton y el piloto de Red Bull las matan sanciones como la impuesta al piloto inglés, ya que desincentivan el que los pilotos tomen riesgo, que es lo que aporta espectáculo y maestría a la carrera. La salida de Max Verstappen no es más que un lance de carrera, un tira y afloja que tiene los riesgos que todos asumen cuando se suben cada fin de semana a un monoplaza de Fórmula 1.

Al final, si hubo intencionalidad de lastrar a Hamilton para que no recortara demasiados puntos a Verstappen, lo cierto es que no sirvió de mucho. Problemas en el motor de Leclerc y la perfección en el muro de Mercedes han permitido que Hamilton se haya vuelto a subir a lo más alto del podio, algo que no hacía desde el GP de España en Montmeló.

El Mundial se aprieta justo antes del parón vacacional y los nuestros se van con buenas sensaciones. Bravo el trabajo hecho por Fernando Alonso, que estuvo increíble. Fue uno de los pocos que ofreció espectáculo en pista y aguantó en la séptima posición pese a conducir un coche más lento que la media. Carlos Sainz rozó el podio hasta que un fallo en la parada le condenó a la sexta posición que este domingo le ha sabido a poco al madrileño.

Muchos kilómetros todavía por recorrer en el Mundial que, a pesar de todos los puntos recortados por Hamilton, todavía tiene forma de toro y acento holandés.

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