¡Arráncalo, por Dios!

Hamilton se defiende siendo el mejor y ganando en Brasil

Hamilton y Verstappen nos están ofreciendo un espectáculo fantástico a la altura de la mejor F1, lejos de esos Mundiales aburridos y predecibles.

A contracorriente y con toda la presión sobre sus hombros. Lewis Hamilton ha frenado a Red Bull echando mano de orgullo y pundonor. La sanción del sábado dejaba al inglés último en la parrilla de la carrera rápida del sábado, pese haber hecho la pole el viernes. Dos milímetros de más en su alerón trasero fueron los culpables de que Hamilton no pudiera hacer doblete en Brasil, pero la acusación de Red Bull y la posterior sanción de la FIA no hicieron si no que despertar a la bestia.

Cabreado, y con más ritmo, el piloto inglés salió con una sola idea en la cabeza, ganar y restar puntos a la escudería del Toro, seguir vivo en el Mundial. Y tanto fue así que pese a salir décimo, en sólo cinco vueltas Lewis Hamilton ya estaba tercero.

Nada cambió tras las paradas y todo debía disputarse en pista y fue cuando vimos la mejor versión del hombre de Mercedes. Pese a que Max Verstappen intentó tapar los huecos, hasta de manera dudosa y al límite del reglamento, la rabia por creerse señalado y agraviado por los comisarios le hicieron sacar al inglés toda su rabia para firmar uno de los adelantamientos más bonitos de la temporada. Y no sólo por el adelantamiento en sí mismo, sino por la forma en la que se lo trabajó Hamilton, obligando al piloto holandés a protegerse dejándole al descubierto en la siguiente zona del DRS.

Una victoria importantísima la de Mercedes y Hamilton en Brasil, cuando sólo quedan tres carreras para el final, Qatar, Abu Dhabi y Arabia Saudí. Tres carreras a las que Mercedes llega con cierta desventaja respecto a Red Bull en cuanto al desgaste en las unidades de potencia, pero con la moral más alta que nunca.

Si duda la victoria en Interlagos es todo un golpe en la mesa del inglés que necesitaba como agua del mayo después del varapalo de México y que le ha reconciliado con su equipo, con el coche y hasta el con su compañero de equipo, Valtteri Bottas.

Catorce puntos, son los que atesora Verstappen de ventaja sobre Hamilton, lo que les obliga a los dos a no fallar si quieren proclamarse campeones. Catorce puntos que no son nada cuando hay más de setenta y cinco en juego. Sin duda los dos pilotos nos están ofreciendo un espectáculo fantástico a la altura de la mejor Fórmula 1 y lejos de esos Mundiales aburridos, monomarcas y predecibles.

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