¡Arráncalo, por Dios!

El español que cumplió el sueño americano, triunfar

… con el permiso y el fallo de Marc Márquez, claro. Alex Rins se ha convertido en el circuito de Austin en el décimo español en ganar una carrera de la categoría reina del Motociclismo. Un hito en su palmarés y en el del motociclismo español que fue posible al fallo, no se si al despiste, de su amigo Marc Márquez. En cualquier caso sería injusto decir que Rins se subió a lo más alto del cajón por el fallo del ilerdense, sobre todo porque para lograr su primera victoria en categoría reina tuvo que vencer en pista a todo un ídolo, su ídolo, Valentino Rossi.

Rins es de esa generación que ha visto convertirse en leyenda a Il Dottore, y el domingo venció a esa leyenda, una leyenda viva y más que viva, que parece ser como un fénix, que renace una y otra vez de sus cenizas. El mejor Valentino de los últimos años, el más competitivo, fruto de su amor por las motos, por la competición, por la victoria, por si mismo, por su honor. Fue sin duda una batalla generacional, el futuro encarnado en Rins y el pasado hecho presente representado en la figura de Valentino. Que Rins haya podido cumplir el sueño de luchar y vencer en un duelo con Rossi es posible, única y exclusivamente, gracias al mérito, a la grandeza del piloto italiano que a sus cuarenta años sigue en lo más alto de la alta competición, haciendo frente a una generación de chavales, casi críos, que no tienen miedo a deslizar con cualquier parte de su cuerpo por el asfalto, que no se achanta ante nada, ni ante nadie.

La madurez y la experiencia del italiano, frente a la juventud y los nuevo aires de pilotos como Rins de los que Rossi no deja de aprender cada día, y al final eso es lo que le ha devuelto al podio, a poder disputar el Mundial a Márquez. Pero ojo que cada día son más los enemigos que le nacen al piloto de Honda, que tendrá que andarse como mucho ojo y como mucho tiento si no quiere perder algo que todos le han concedido antes de que ocurra, la consecución del Mundial.

En Austín, donde Marc había ganado siempre, todo el mundo le daba como vencedor, un año más, y esa confianza no es buena cuando vas al límite. Ahora le toca recuperar en la gira europea lo perdido en EEUU con la certeza de que entre sus adversarios se ha sumado uno más, Alex Rins. El piloto de Suzuki, que le ha demostrado a la fábrica japonesa que tiene madera de campeón, ya ha dicho que "porqué no soñar con el título". Un día soñó que ganaba a Valentino y se cumplió, seguro que a Rins le quedan muchos títulos por ganar.

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