¡Arráncalo, por Dios!

Alemania también impone su estatus en F1 y se llama Vettel

La fábrica de Brackley podría haber cerrado el acuerdo hace semanas con su compatriota, lo que hubiera forzado la salida del tetracampeón de Ferrari, quien ya se encargó de hacer el teatrillo de piloto poco valorado y proyecto agotado por los fracasos. Hace unos días leí unas declaraciones de Totto Wolff, el jefazo de Mercedes, en las que aseguraba que, si bien con Bottas no hablaba desde hace bastantes semanas, con Lewis Hamilton las llamadas eran diarias; creo que esas llamadas no eran para cerrar su renovación, que también podría ser, sino para convencer al inglés de que tendría que dar la bienvenida en el garaje a su archienemigo Sebastian Vettel porque eran órdenes de arriba.

Como sucede en política, la fábrica alemana, Mercedes, no va a permitir que otro país de la Unión se lleve el asiento vacío de la marca, y no va a permitir que su mayor estandarte, su bandera en la F1, Sebastian Vettel, se vaya de este circo por la puerta de atrás y vilipendiado por los italianos de Ferrari. Ni España, con la candidatura de Alonso, ni Italia, con los cambios en el cavallino rampante, van a dejar a la locomotora de Europa sin piloto y sin campeón. Es lo de siempre: ellos ponen el dinero, ellos deciden.

Ojalá me equivoque y Mercedes tenga otra opción más atractiva, pero muchos ya han trazado la hoja de ruta Bottas a Renault, Vettel a Mercedes y Fernando fuera de la F1.

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