El Gobierno de Moreno destina 4,5 millones de euros más a Salud que la Junta socialista de 2018

El cambio de signo del Gobierno andaluz también ha traído aparejado la ampliación de la plantilla médica y la regularización de las listas de espera.

Macarena D. Navarro

La sanidad andaluza continuará su senda de mejora en 2023. Desde la victoria del Partido Popular en las elecciones de diciembre de 2018, que dejó por primera vez al PSOE fuera del gobierno andaluz, la situación del Sistema Andaluz de Salud (SAS) ha mejorado tanto en financiación como en la lucha por paliar dos de los grandes problemas que afronta la sanidad andaluza: las listas de espera y el déficit de profesionales sanitarios.

Varias semanas acumulan ya las acusaciones al Gobierno de Juanma Moreno en relación al funcionamiento de la sanidad pública. Con la reciente presentación del proyecto de presupuestos, y animados por la concentración masiva en Madrid, los grupos a la izquierda del Gobierno andaluz han avivado la crítica hacia la gestión de la SAS que viene realizando el PP en Andalucía.

En resumen, la oposición acusa a Moreno de seguir una "hoja de ruta" para deteriorar el sistema público de salud; un plan que, según estos grupos, compartirían otros líderes autonómicos del PP, como la madrileña Isabel Díaz-Ayuso. El argumento básico se encuentra en los presupuestos, y es que tanto socialistas como Por Andalucía y Adelante aseguran que las cuentas presentadas por el Ejecutivo no responden a las necesidades sociales de la región.

Los Presupuestos de la Junta de Andalucía para 2023 recogen un gasto de 13,8 millones de euros en Sanidad, un 10,8% más que en 2022 (12,5 millones de euros), y un 40,6% más que durante el último gobierno socialista en 2018, cuando el presupuesto sanitario era de 9,3 millones de euros.

Analizando el presupuesto también se aprecia un incremento de las inversiones en sanidad con respecto al presupuesto del PSOE para 2018: mientras en ese año se dedicaron 128 millones de euros a inversión, en 2023 esa cifra crece exponencialmente, y se sitúa en los 421,9 millones de euros.

Listas de espera

Una de las mayores lacras de la sanidad andaluza es la de las listas de espera. En el primer semestre de 2022, el tiempo medio de espera para una intervención quirúrgica estaba en los 110 días, lo que equivale a 3 meses y 20 días.

Durante ese mismo período, el volumen de personas a la espera de ser atendidas era de 136.613 andaluces, una cifra que, aunque ha ido oscilando en los últimos años, sí supone un incremento considerable respecto a los datos oficiales del gobierno socialista. Y es que, en el primer semestre de 2018, tan solo había 65.615 personas en lista de espera.

Sin embargo, hay que tener en consideración que estas cifras no corresponderían con la realidad. Según hicieron saber los entonces consejeros de Presidencia y Salud, Elías Bendodo y Jesús Aguirre, respectivamente, el Ejecutivo de Susana Díaz habría ocultado a más de medio millón de andaluces en espera.

En concreto, 506.408 pacientes no estaban contabilizados en las listas oficiales del SAS, de entre los cuales, 30.348 esperaban más de 180 días (6 meses) para operarse. Por tanto, el total de pacientes en espera ascendería a 843.538, una cifra que ha bajado contundentemente desde la llegada del PP a la Junta.

Profesionales sanitarios

Otro de los grandes problemas que afronta la Consejería de Salud y Consumo es el déficit de profesionales sanitarios, una situación derivada del número de plazas MIR convocadas por el Ministerio de Sanidad, así como por el éxodo de médicos y enfermeros a otras Comunidades Autónomas, donde se les ofrecen mejores condiciones salariales.

No obstante, desde el año 2018 también se aprecia un aumento en el número de sanitarios integrados en el SAS. Desde el año 2019, el primero de Moreno en San Telmo, se han incorporado más 7.600 profesionales a la sanidad pública andaluza, superando en 2021 el umbral de 120.000 trabajadores.

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